Marcos Terradillos Director del Máster en Divulgación Científica
Vie, 05/11/2021 - 09:00

 

científico

Arqueólogo en una excavación.

Serie: 'Un viaje por la ciencia' (XIV)

Aunque tradicionalmente la divulgación de las ciencias sociales (y en concreto de la arqueología) ha estado más relacionada con los museos, libros, exposiciones, talleres, etc., la transformación que está produciendo Internet (y tecnologías asociadas) es innegable. Por su parte, las TIC (o tecnologías de la información y la comunicación) y sus posibles aplicaciones en el ámbito divulgativo de las ciencias sociales son una herramienta de trabajo que un divulgador no puede ni debe desaprovechar.

En las últimas décadas del siglo XX aparecieron las nuevas tecnologías y comenzó un proceso que se ha denominado «revolución digital». Los cambios y las transformaciones derivados de las tecnologías de la información y comunicación (TIC) han influido en todos los ámbitos de la sociedad. En un periodo de tiempo muy corto hemos podido apreciar los efectos que Internet y sus aplicaciones tienen en la vida de las personas, de las instituciones, de las empresas, de los Gobiernos; y cómo no, en las ciencias sociales (entre ellas, la arqueología).

Por otra parte, en nuestra cotidianeidad, si miramos a nuestro alrededor, podemos ver cambios en la forma de comunicarnos, de organizarnos, incluso de trabajar o de divertirnos. La transformación se ha manifestado ya, de un modo innegable, en una nueva sociedad, que se denomina la «sociedad de la información» (SI), también llamada «sociedad del conocimiento», caracterizada por la posibilidad de conectarse con otros ciudadanos o grupos y de acceder a volúmenes inmensos de información salvando los límites del espacio y del tiempo.

De la misma forma, los estilos cognitivos también están cambiando. Las personas aprendemos de una forma diferente en la actualidad. Es preciso analizar en qué medida han cambiado los estilos y mecanismos cognitivos, porque de lo contrario no seremos capaces de sacar el máximo rendimiento posible de nuestras actividades de divulgación con relación, por ejemplo, a la arqueología y el resto de ciencias sociales.

El gran desarrollo de la divulgación se produjo en los años 70. En esos momentos se impulsaron nuevas ciencias y crecía una sociedad más abierta, interrelacionada y comunicativa. De la misma forma, en la arqueología aumentó de forma progresiva el uso de tecnologías innovadoras, primero en el trabajo de campo y laboratorio, y posteriormente en la divulgación. La arqueología se relacionó con gran éxito con las TIC a partir del uso (en investigación y divulgación) de los nuevos sistemas de información geográfica (SIG) y las nuevas bases de datos.

Otros elementos esenciales en la relación entre arqueología, divulgación y TIC son las ilustraciones, principalmente con la inclusión del dibujo digital de piezas en dos dimensiones y, posteriormente, en tres dimensiones (desarrollo de la arqueología virtual). Además, la portabilidad y gran prestación de los dispositivos móviles han llevado a desarrollar las primeras aplicaciones para dispositivos móviles. En relación con el Proyecto de Atapuerca contamos con las apps de divulgación de la Fundación Atapuerca y del Museo de la Evolución Humana.

redes sociales Museo evolución humana

Las tecnologías más relevantes y con mayor proyección de futuro, que relacionan arqueología, investigación y divulgación, son (entre otras) la fotogrametría, la realidad aumentada y realidad virtual; el fotorrealismo, el uso de drones y la impresión 3D, entre otros.

La fotogrametría es una técnica sencilla y asequible. Permite hacer reconstrucciones en 3D que facilitan la presentación de estratos, estructuras, piezas, etc.

La realidad aumentada y realidad virtual tienen una gran implantación y aceptación en la divulgación del patrimonio arqueológico. Estas realidades combinan el mundo real y el virtual en un entorno físico (museo, centro de exposiciones, etc.) a la vista del público general.

El fotorrealismo se basa en la generación de reconstrucciones 3D de restos arqueológicos. En la actualidad se está consiguiendo que las reconstrucciones se acerquen más al hiperrealismo.

El uso de drones tiene inmensas posibilidades. Pueden incorporar diferentes cámaras, sensores y dispositivos (cámaras de foto y video, térmicas, multiespectrales, infrarrojas, escaneado láser y LIDAR, etc.). Permiten desarrollar imágenes y videos muy atractivos con los que el público puede observar planos y zonas inéditas de yacimientos.

La impresión 3D tiene grandes posibilidades en los campos de la elaboración de réplicas, restauración, de la historia del arte y en las reproducciones virtuales.

Estas nuevas tecnologías han proporcionado a la arqueología un nuevo lenguaje de representación que posibilita otros modos de percepción del público general (a través de la visualización espacial, tridimensional, etc.).

tecnología de arqueólogos, una reconstrucción

Reconstrucción virtual en 3D de Santa Fe (Toledo). PAR Arqueología y Patrimonio Virtual.

Editor: Universidad Isabel I

ISSN 2792-1808

Burgos, España

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