Salvador Boix Profesor de los Grados en Educación Infantil y Primaria
Vie, 30/04/2021 - 09:10

Acoso escolar

Acoso escolar en la infancia.

La aparición y el avance de la Covid-19 supuso el cierre de los centros escolares, y por tanto la suspensión de las clases presenciales. Los contenidos de aprendizaje abandonaron temporalmente las aulas y se colaron en los hogares de los alumnos. Gracias al uso de las nuevas tecnologías, el alumnado podía acceder de manera virtual e individual a los aprendizajes que el profesorado iba planteando.

Este nuevo contexto educativo avivó interesantes debates sobre las posibles carencias de la educación. Se llegó a cuestionar la falta de inversión por parte de la Administración, la escasa formación digital del profesorado y la desigualdad socioeconómica que impedía el acceso de todo el alumnado a los aprendizajes. Sin embargo, el acoso escolar, que era una problemática que venía registrando elevadas cotas de conciencia social, quedó relegado a un segundo plano durante el confinamiento. De hecho, todavía se desconocen las implicaciones de éste sobre el acoso escolar.

El acoso escolar o bullying es un tipo de violencia que implica:

(a) intencionalidad por parte del agresor;

(b) acciones que se repiten en el tiempo;

(c) indefensión de la víctima;

(d) afecciones físicas y/o mentales.

Además, los resultados del Programme for International Student Assessment (PISA) muestran que los niños acosados tienen mayores dificultades de aprendizaje, obteniendo puntuaciones significativamente más bajas en las pruebas de matemáticas y de lectura que los estudiantes que no fueron acosados.

El escenario sobre el acoso escolar que presenta la United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization (UNESCO), con datos de encuestas internacionales previas a la pandemia, es ciertamente preocupante. Globalmente, casi uno de cada tres estudiantes (32%), con edades comprendidas entre los 9 y 15 años, ha sido intimidado por sus compañeros en el colegio una o más veces en el último mes. A nivel europeo, el acoso tiene una menor incidencia y los datos reflejan que uno de cada cuatro alumnos (25%) también se ha sentido acosado.

La pandemia ha cambiado el escenario del acoso

La llegada de la Covid-19 ha podido cambiar la incidencia del acoso escolar. La supresión de las clases presenciales a mediados del curso académico 2019/2020 y la semipresencialidad del curso 2020/2021 en muchos territorios, debería haber reducido los casos de acoso. Además, las medidas sanitarias impuestas por los diferentes gobiernos a los centros escolares también podrían estar ayudando a minimizar el impacto de esta problemática. Entre estas medidas se destacan: los grupos burbuja (en los que no existe contacto físico entre el alumnado de clases diferentes), la reducción de la ratio de alumnos por aula, un mayor número de profesores contratados para atender a los grupos que se han desdoblado y la acotación del patio escolar con la supervisión continua de cada tutor. Por todo ello, las situaciones de acoso escolar se ven cada vez más limitadas.

A pesar de esta posible menor incidencia en los centros, el profesorado y las familias deben estar atentos a posibles situaciones de ciberacoso o cyberbullying, que serían aquellas acciones que se realizan a través de las nuevas tecnologías digitales. Antes de la pandemia el informe de UNICEF señalaba que su incidencia era baja en comparación con otras formas de violencia o acoso. En el caso de Europa afectaba a uno de cada diez estudiantes (10.01%). Sin embargo, el cyberbullying, que ya era visto como un problema importante antes de la llegada de la Covid-19, podría haber incrementado su incidencia de manera significativa.

La pandemia ha cambiado el escenario escolar. Sin embargo, todos los centros escolares deben seguir aplicando los planes de prevención contra el acoso y el ciberacoso que se venían utilizando antes de la crisis sanitaria. Siendo los centros de Educación Infantil y Educación Primaria los que deben prestar especial atención a la implantación de estos programas, ya que son etapas fundamentales para la gestión de las emociones y las habilidades sociales.

 

Bibliografía:

Boix, S. (2020). Competencias tecnológicas de profesores y alumnos españoles de educación secundaria obligatoria durante la pandemia del Covid-19. Boletín Opiniones Iberoamericanas en Educación, 2(12), 29-30.

Giménez, A. M., Moya-Angeler, M. y Boix, S.  (2017). Propuesta de innovación para el tratamiento del bullying y el cyberbullying en Educación Secundaria. Trabajo presentado en I Congreso Virtual Internacional y III Congreso Virtual Iberoamericano sobre Recursos Educativos Innovadores.

United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization (2018). School violence and bullying: Global status and trends, drivers and consequences. Unesco.

Enlaces de interés:

Fundación Ayuda a Niños y Adolescentes en Riesgo (ANAR); Publicaciones de acoso escolar (Ministerio de Educación y Formación Profesional); 2018 Results Bullying (PISA).

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