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- ¿Reforma constitucional o pacto social constituyente?

- Tras 40 años de Constitución española, el debate se centra ahora en su reforma como si de ello dependiera la mágica solución. Y, sin embargo, la posible reforma de lo que quiera modificarse parece más una quimera que una realidad porque quiere abordarse más como un ejercicio de arquitectura exterior que de cimientos. Modificar exige, a veces, deconstruir, evaluando y escogiendo, pero no necesariamente destruir.

Si lo que único que preocupa es pertenecer al bloque constitucionalista o independentista; mientras que a las noticias de las 50 mujeres asesinadas –que no muertas- por violencia machista se le dedique en los medios de comunicación menos tiempo que al Black Friday; en tanto la educación responda a un fanatismo ideológico-político en lugar de a una convicción; mientras que el mínimo vital y la pobreza no consiga ser siquiera objeto de debate parlamentario; en tanto se judicialice la política y se ideologialice la justicia; mientras no se busque el escenario en el que se expresen las diferencias conservando el elemento común de la Democracia y el Estado de Derecho... la política carecerá de la voluntad necesaria que un día protagonizó el primer proceso constituyente para afrontar cualquier reforma.

Puede que en el momento actual, falte la fortaleza, el motivo y el modo para, más allá de la Reforma –posible y puede que necesaria-, llevar a cabo un auténtico Pacto social constituyente que remueva estructuras caducas y genere modelos sociales inclusivos legitimados en los protagonistas: los ciudadanos y las ciudadanas, auténticos artífices capaces de formular y reinventar un espacio común de convivencia en igualdad y libertad.

Comentarios

Desde mi punto de vista, muy acertada la reflexión en estos días tan convulsos que vivimos. gracias María por compartirlo

Muchas gracias, por tu entrada.
Yo, personalmente, considero que puede ser necesario en algunas cuestiones.
No es fácil responder a la pregunta que lanzas: ¿es o no necesaria una reforma constitucional dado el actual escenario político en España? pero desde 1978, la sociedad española avanza y cambia; si bien, se trata de un texto muy completo, que se adapta muy bien a los cambios de hoy. Por ejemplo, en el tema de la informática, pues ya el legislador preveía el avance de las TICS.
Un abrazo, y ¡gracias por invitar a la reflexión jurídica!

En estos momentos creo que la solución seria un pacto social que promueve ante todo el respeto, la igualdad y que abarque ante todo libertad. ¿por que que otro camino podría quedar?.
Pudiendo pensarse que quizá nos hemos autorregulado con una Constitución "pétrea" que muchos de nosotros, que en 1978 no teníamos edad para votarla, tendremos que asumir durante décadas, pero también es cierto que ha propiciado una época de convivencia democrática sin precedentes en nuestro país, y tampoco resulta recomendable disponer de una Constitución fácil de modificar como la existente en Alemania en los años treinta (Constitución de Weimar de 1919) que propició un cambio a un Estado totalitario desde la propia Constitución con la llegada del Partido Nacional Socialista; de cualquier forma, en democracia todo es posible, pero las propuestas audaces deben tener un encaje jurídico consistente para poder ser llevadas a la práctica.

Muchos son los que apuntan, que la Reforma de la Constitución será un bálsamo reconstituyente para reparar ciertos problemas en el ámbito territorial. Pareciera, como si de repente, todos los males del país se solucionaran con un toque de varita sobre nuestra Carta Magna.

La sociedad de hoy día, con la que tenemos que convivir, se ha autoconvencido, en parte, de que, es la Constitución, un enemigo a batir. Desde aquellos que apuntan que fue pactada por los grandes, sin ni siquiera saber quiénes fueron esos grandes, hasta los otros que apuntan que maltrató a las nacionalidades del territorio. La realidad, como es lógico, se encuentra en la historia.

Decía un político español que las circunstancias de aquella Transición no son los que tenemos hoy día. Los hombres y mujeres de aquel entonces, tenían visión de Estado y supieron aparcar sus diferencias para que ganase la unidad. Personajes de la talla de Abril Martorel o Alfonso Guerra, que estaban en las antípodas de la ideología política, sentaron las bases del entendimiento para que los demás se unieran a la causa. Por allí pasaron todos, incluso los nacionalistas como los del PNV. Eso no pasa hoy día.

Hoy, el Proyecto de Reforma se ha convertido en un arma electoralista y propagandística sin fundamento alguno. Se habla del proceso constituyente, pero nadie habla del fondo en cuestión. A la pregunta de qué se quiere tratar, nadie reacciona.

Por eso pienso que la Reforma de la Carta Magna hoy día, no es un hecho. Es un pensamiento, una idea, que carece de sentido; algo que llama al voto y a la confrontación. Algo que no tiene miras de Estado y para lo que no existe consenso alguno. La crispación constante que existe en las Cortes hacen inviable un trabajo conjunto de todas las fuerzas políticas. Y entonces, ¿Qué queremos cambiar de la Constitución? ¿Es su origen lo que provoca el recelo de algunos y por eso hay que cambiarla? ¿Tal vez sea la válvula de escape para los problemas que los grandes partidos no han sabido solventar? Como diría Suárez, “la concordia, es necesaria”.

¡Gracias por invitarnos a la reflexión!

Buenos días, desde mi punto de vista la modificación de ciertos puntos de la constitución es esencial en una sociedad democrática que, en 40 años, ha cambiado su manera de pensar y de ver la política gracias en gran parte a los avances tecnológicos.

Tras leer y hacer un pequeño análisis del artículo, en mi humilde opinión considero que está muy bien enfocado en tanto que en la actualidad se aprecia que lo único que se pretende es hacer una reforma “de cara a la galería” pero en mi opinión ¿donde se han producido los errores durante en la actual época constitucionalista?

Considero que falta el consenso en las fuerzas políticas que existió en 1978 cuando se creó y se aprobó con el refrendo del pueblo español.

Que en la actualidad los partidos políticos están más preocupados en obtener su propia cuota de poder y no perder los privilegios adquiridos, que en solucionar los problemas de los ciudadanos que son quienes les dan su confianza con el voto cada cuatro años.

Que en la actualidad observo perplejo como existen políticos que faltan clamorosamente a la verdad con el único fin de conseguir sus fines ya sea en los medios de comunicación, redes sociales e incluso en el propio hemiciclo del congreso y asambleas autonómicas.

Que estos toman decisiones a sabiendas que son perjudícales para sus conciudadanos, empresarios etcétera.

Desde un punto de vista legislativo considero que si algo hubiera que reformar en nuestra Constitución sería el artículo 57.1 suprimiendo la prevalencia del varón sobre la mujer y dejando abierto en el 57.2 Principe/ Princesa de Asturias.

Sobre si la forma de país debe ser la actual, unitario descentralizado en Comunidades Autónomas o un modelo federal como pueda ser Alemania pues hombre, si consideramos que existen CCAA como Cataluña que tienen más competencias asumidas que cualquiera de los “Landers” los cuáles pertenecen a un país federal pues no acabó de entender hasta qué punto es defendible ese modelo.

La Constitución recordemos que fija unos mínimos que quedan sujetos a desarrollo a través de leyes orgánicas u ordinarias, ahí es donde se moldea el resto del país, un posible fallo es tal y como está desarrollada la LOREG dando mucha cuota de poder a partidos infrarepresentados en número de votos respectivamente a otros mucho más votados con la única diferencia que estén concentrados en una provincia, la circunscripción provincial la considero uno de los mayores errores del constitucionalismo actual, no se mira por el interés común del país sino que se crean más diferencias entre autonomías.

Tras todo lo anteriormente expuesto creo que hace falta honradez y honestidad en la clase política y ganas de progresar, mirar y trabajar para mejorar este país codo con codo desde la base educativa trabajando por la igualdad de género y de oportunidades.

La Reforma Constitucional, creo que seria el mejor sistema a llevar a cabo sobretodo debido a lo que hemos estado viviendo en estos últimos tiempos.

El pueblo esta cansado de ver como solo unos pocos se benefician de lo que realmente debería ser de todos. Pudiendo pensar lo siguiente:

< sería conveniente devolver al estado central la mayoría de competencias, eliminar a una amplia plantilla de individuos que no hacen sino llenar sus bolsillos, suprimir la doble tributación y terribles diferencias entre regiones. Incluso llegar a eliminar las autonomías que no favorecen en absoluto mas que a cuatro que chupan del bote>

Es momento de reflexionar y empezar a cambiar las cosas.

Exactamente como expones María , España lleva pasando unos momentos muy dificiles por lo que sería conveniente una reforma constitucional, pero como bien argumentas arriba deben modificarse ciertos bloques que no hacen si no perjudicar continuamente al pueblo concretamente todo lo relacionado con política, corrupción y estado de autonomías. A hecho que nuestro país se quebrante y hallamos llegado a terribles situaciones como enfrentamientos entre la mayoría de españoles beneficiando solamente a aquellos que tiran la piedra y esconden la mano. Pienso que si se cambiarán todos estos cimientos podría invertirse más efectivo en ayudar a ciudadanos que realmente están pasando por situaciones precarias y no son focos de discusión en los medios de información.

Buenas tardes,

Quería agradeceros a todos y todas vuestros comentarios tan interesantes e importantes, enriquecedores sobre nuestra situación actual y la necesidad de una reforma constitucional.

Os animo a seguir participando y Feliz Año!!

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