Marcos Terradillos Director del Máster en Divulgación Científica
Vie, 06/11/2020 - 00:00

divulgadora científica explicando ciencia a otra persona en la pizarra

Este martes, 10 de noviembre, celebramos el Día Mundial de la Ciencia para la Paz y el Desarrollo. Con esta conmemoración podemos reflexionar sobre cómo la ciencia compartida, la ciencia de todos y para todos promueve un futuro pacífico y un desarrollo sostenible.

La ciencia facilita que las interacciones de los seres humanos se basen en conocimientos y no en odios. La ciencia pone en evidencia las mentiras (fake news o post-verdad) que nos enfrentan. La ciencia favorece que los diferentes países, culturas, nacionalidades, etnias o grupos dispongan de herramientas de comunicación pacíficas, que mejoran sus vínculos y facilitan el desarrollo pacífico. La ciencia transmite valores propios de una cultura de paz y democrática, desde el respeto y la promoción de los derechos fundamentales y de igualdad entre hombres y mujeres; y los principios de accesibilidad universal.

Pero, para que estos beneficios de la ciencia sean efectivos la ciencia debe ser accesible a todos los seres humanos, debe ser socializada, debe ser divulgada. La socialización de la ciencia permite que la población participe en las decisiones y al mismo tiempo que disfrute de los beneficios de la ciencia. La divulgación permite convertir los avances científicos en una actividad social y participativa, en manos de los ciudadanos, para el beneficio del tejido social.

Que la población sea conocedora de los avances científicos a través de una socialización de calidad, permitirá que participemos de esta revolución, así como de la construcción de una nueva y renovada ética para un futuro en paz y para un desarrollo sostenible y universal. Conocer supone valorar, conservar, favorecer, sentir como propio el desarrollo del conocimiento, así como evitar que ciertos grupos usen y manipulen teorías que justifican injusticias, desigualdades, conflictos y guerras.

Cuando las sociedades son poseedoras de unos conocimientos básicos pueden formar parte de las decisiones que se toman desde las esferas científicas y políticas. Una sociedad mejor formada en lo científico es una sociedad más crítica, exigente, participativa, culta, social, democrática, pacífica, humana y con visiones más amplias de nuestro contexto y nuestro futuro.

De esta forma, los ciudadanos debemos estar provistos de herramientas adecuadas para participar en la toma de decisiones relativas a nuestro futuro. Pero la sociedad necesita de la figura del divulgador para comprender qué hace y qué se hace con la ciencia, con el desarrollo, con el futuro común.

Para todo ello, necesitamos divulgadores de calidad formados en comunicación científica y dotarlos de herramientas e instrumentos de carácter socializador, para poder profundizar en la incidencia de los nuevos descubrimientos científicos y tecnológicos en la población. Como señalaba el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades en 2019, es necesario “el desarrollo de acciones de divulgación para formar a los ciudadanos en el proceso de generación del conocimiento científico y dotarlos de las herramientas necesarias para un pensamiento crítico y una toma de decisiones basada en la evidencia”.

Brindemos y apostemos por un futuro científico sostenible y pacífico. Feliz Día Mundial de la Ciencia para la Paz y el Desarrollo

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