Olga de Francisco y Luis. - Mié, 08/04/2026 - 12:40
Infografía sobre una isla de tierra relacionada con iconos sobre políticas medioambientales.
Serie: 'Haciendo Historia' (CXXIII)
La Geografía, desde su rigor científico, aborda desafíos contemporáneos que afectan directamente a nuestras sociedades y espacios de vida: el cambio climático, la despoblación rural, la planificación urbana sostenible o la gestión del agua. En esta ocasión, nos detenemos en uno de los grandes retos del siglo XXI: cómo ordenar el territorio para hacerlo más resiliente frente a los impactos del cambio climático.
Un cambio de paradigma en la ordenación territorial
Durante décadas, la ordenación del territorio se concibió como una herramienta técnica al servicio del crecimiento urbano y económico. Hoy, sin embargo, el aumento de fenómenos extremos —olas de calor, incendios, DANAS o inundaciones— exige repensar la planificación desde la sostenibilidad y la adaptación. No se trata solo de regular el uso del suelo, sino de anticipar riesgos, preservar ecosistemas y garantizar la seguridad de las personas.
España avanza en esta dirección con la Estrategia de Adaptación al Cambio Climático 2021-2030, que integra la reducción de vulnerabilidades climáticas en los instrumentos territoriales. Comunidades como Andalucía, Galicia o Valencia ya aplican medidas concretas: identificación de zonas de riesgo, creación de corredores verdes o gestión hídrica sostenible. Estos planes reflejan una nueva visión en la que el territorio se concibe como una infraestructura ambiental esencial.

Esquema de riesgos naturales, tecnológicos, y estrategias de mitigación. Elaboración propia con asistencia de IA generativa.
La resiliencia como clave para la adaptación
El concepto de resiliencia territorial se ha consolidado como pilar teórico y práctico. Según Brunetta et al. (2019, p. 1),
“La resiliencia se refiere a la capacidad de los sistemas socioecológicos y tecnológicos (SETS) para afrontar las crisis, lo que proporciona un marco conceptual bajo el cual diferentes disciplinas abordan problemas complejos con intervenciones holísticas.”
Esta definición resalta la importancia de sistemas capaces de adaptarse y reorganizarse sin perder su funcionalidad. En el ámbito territorial, implica promover infraestructuras verdes, restaurar paisajes naturales y mejorar la conectividad ecológica para absorber impactos climáticos y reducir la exposición humana.
Retos y oportunidades en la planificación española
Persisten, sin embargo, desafíos significativos: falta de coordinación entre niveles administrativos, escasez de medios técnicos en municipios pequeños y tensiones entre intereses económicos y ambientales. Para superarlos, es necesario fomentar la gobernanza territorial, entendida como cooperación efectiva entre instituciones, ciudadanía y ciencia. La planificación debe apoyarse en datos geográficos actualizados, herramientas SIG y una educación ambiental que fortalezca la conciencia colectiva sobre el riesgo.
Conclusión: preparar el territorio para un futuro incierto
Ordenar el territorio en tiempos de cambio climático implica actuar con visión de futuro. La formación geográfica dota al alumnado de las herramientas necesarias para analizar, planificar y gestionar espacios sostenibles. La combinación de ciencia, tecnología y participación social será la base para lograr territorios más seguros, equitativos y adaptativos. Porque planificar ya no es solo proyectar, sino preparar el territorio para resistir y transformarse.
Bibliografía
-Brunetta, G., Ceravolo, R., Barbieri, C. A., Borghini, A., de Carlo, F., Mela, A., Beltramo, S., Longhi, A., De Lucia, G., Ferraris, S., Pezzoli, A., Quagliolo, C., Salata, S., y Voghera, A. (2019). Territorial Resilience: Toward a Proactive Meaning for Spatial Planning. Sustainability, 11(8), 2286.
-Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OECD). (2023). A territorial approach to climate action and resilience. OECD Regional Development Studies. París.
Editor: Universidad Isabel I
Burgos, España
ISSN: 2659-398X