Tamara González Innovación Educativa
Mié, 07/07/2021 - 13:06

Pierde el miedo a escribir

Serie 'Tecnopedagogía' (LXII).

«La papelera es el primer mueble en el estudio de un escritor». Ernest Hemingway.

Hay muchas profesiones que nos convierten en escritores sin darnos cuenta. En nuestro día a día tenemos que redactar informes, ensayos, ejercicios, publicaciones en redes sociales, etc., lo que implica la necesidad de trasmitir de manera eficaz nuestro mensaje. Para ello, te proponemos algunos hábitos que harán de la redacción una tarea sencilla porque escribir bien también es cuestión de práctica.

Para conseguirlo es fundamental centrar la información, saber cuáles son los mensajes necesarios y prescindir de los accesorios.

  • Es recomendable optar por las palabras precisas y no utilizar palabras muy usadas o insípidas como «cosa», «decir», «algo» … y sustituirlos, por ejemplo, por: «cuestión», «afirmar», «problema». Para no caer en la tentación, es tan sencillo como tener un diccionario a mano.
  • No es necesario abusar de los adjetivos, a menudo, no hacen falta. Los usamos por inercia y acaban construyendo tópicos: «a la tercera va la vencida», «merecidas vacaciones», «pistoletazo de salida», «añadir un granito de arena» … para evitar esto, lee el texto y tacha algunos de ellos. Lo mismo ocurre con los adverbios y pronombres ya que no agilizan el ritmo de la lectura.
  • Adornar el texto con palabras en otro idioma hace que sea menos comprensible por lo que, nos entenderán menos personas. Recuerda, ¡un texto no ha de parecer un jeroglífico!
  • Prescindir de «el mismo» y «la misma». Cuando escribimos, por ejemplo: «Se paró un autobús y bajaron seis personas del mismo», en realidad basta con escribir «Se paró el autobús y bajaron seis personas».
  • Es recomendable utilizar un lenguaje respetuoso con la audiencia y evitar que sea ofensivo por sexista, homófobo o estereotipado. La raza, la etnia o la cultura no son cuestiones necesarias en las que hacer hincapié, en muchas ocasiones estos datos no son relevantes para comprender el texto y, sin embargo, cargan de forma peyorativa el mensaje.

Un buen escrito tiene que ser capaz de transmitir el mensaje del autor, por eso es importante elegir las palabras más adecuadas teniendo en cuenta su significado y estar atento a los matices (contexto, sinónimos, destinatarios, etc.). En definitiva, si seguimos las reglas más básicas: claridad, concisión, sencillez, seguridad, coherencia y orden, acertaremos.

Y recuerda: cuanto más leas, mejor escribirás.

 

Bibliografía:

Instituto Cervantes (2012). El libro del español correcto. Espasa.

Cassany, D. (1995). La cocina de la escritura. Anagrama.

 

Editor: Universidad Isabel I

Burgos, España

ISSN: 2605-258X

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