Tamara González Innovación Educativa
Mar, 30/07/2019 - 13:19

El efecto permanente de Internet en nuestras vidas ha provocado ciertas desviaciones de las normas ortotipográficas de nuestros mensajes, en particular en los intercambios más informales. La «ciberhabla» viene manipulando determinados rasgos de la ortografía, como simplificar los signos de puntuación o usarlos en exceso, añadir emoticonos, el uso incorrecto de mayúsculas, etc. ¿Nos estamos «adaptando» a los diferentes contextos?

Tradicionalmente, «se justificaba» la falta de tildes por razones técnicas: en las antiguas máquinas de escribir no se podía incluir la tilde en las mayúsculas sin herir el cuerpo de la letra; sin embargo, en la actualidad se presentan nuevos modos en la actividad comunicativa con variedad de opciones técnicas disponibles, a pesar de ello, ¿normalizamos el mal uso del lenguaje?

La comunicación a través de la red carece de expresiones faciales, gestualidad, convenciones del lenguaje corporal…, sin embargo, este tipo de limitaciones ha conducido a la introducción de emoticonos o herramientas de audio y visuales. Hoy en día, las aplicaciones de mensajería ofrecen variedad de emoticonos, potencialmente útiles, sin embargo, su papel semántico es limitado pues un emoticono también puede prestar variedad de interpretaciones propiciando malentendidos.

Por otro lado, la web nos permite enriquecer el mensaje aumentándolo en gran medida, gracias a la amplia gama de tipografías y colores, animación de textos, apoyo multimedia, etc. Así pues, la comunicación a través de medios electrónicos añade nuevas oportunidades.

En conclusión, ya sea en el mundo digital o en el mundo real, el objetivo de escribir algo es que alguien lo lea y lo entienda. Escribir bien, de forma estructurada, con comas, párrafos, etc., es una de las principales cualidades de la lengua; sin la ortografía, no se comprende lo que se escribe ni se percibe con claridad lo que se quiere dar a entender.

Puesto que únicamente unos pocos privilegiados pueden contar con la ayuda de correctores profesionales, con el fin de mejorar tus textos, puedes consultar algunos recursos básicos en estos enlaces: https://www.fundeu.es/ y https://www.rae.es/.

Asimismo, desde la unidad de corrección proponemos algunos ejemplos que te ayudarán a mejorar cualquier tipo de comunicación:

1. Las letras mayúsculas deben escribirse con tilde (si les corresponde llevar tilde), según las reglas de acentuación gráfica del español.

2. Escribir en MAYÚSCULA SOSTENIDA en la red es entendido como un grito para llamar la atención.

3. Tampoco es correcto utilizar la @ para designar a los dos géneros. La arroba no es una letra del castellano, es un símbolo.

4. En los casos en los que no hay ni traducción ni adaptación, o cuando habiéndola se opta por emplear la forma original extranjera, lo adecuado es usar la cursiva.

5. En español, el encabezamiento de una carta se cierra tradicionalmente con dos puntos, y la primera letra del siguiente párrafo se escribe en mayúscula:

6. «Ti» nunca lleva tilde.

7. Debe evitarse el uso, copiado del inglés, de realizar el plural de las siglas añadiendo al final una «s» minúscula.

8. Debe evitarse también, por redundante, la aparición conjunta de etc. y puntos suspensivos.

9. Se escribe signo de interrogación y exclamación al principio y final de una oración.

10. Las fuentes de información e inspiración siempre deben citarse.

 

Recursos bibliográficos:

Fundéu. (s. f). Fundéu BBVA. Recuperado de https://www.fundeu.es/

Martínez de Sousa, J. (2014). Ortografía y ortotipografía del español actual (OOTEA 3) (3.ª ed.). Gijón: Ediciones Trea.

Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española. (2010). Ortografía de la lengua española. Madrid: Espasa.

Entrada publicada el 30/07/2019

Editor: Universidad Isabel I

Burgos, España

ISSN: 2605-258X

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