Ricardo Ignacio Bachmann Fuentes Secretario General de la Universidad Isabel I
Vie, 13/11/2020 - 00:00

persona que está con una tablet y de fondo tiene un mapa del mundo en digital, conectado con puntos de luz.

Vivimos tiempos distópicos, incluso más que los imaginados por Orwell o Huxley, ya que nuestro Gran Hermano nos vigila y nos controla sin ser nosotros conscientes de ello. No tiene rostro, ni voz ni corporeidad; está en todas partes y maneja toda nuestra información. Este Poder Inteligente que Byung Chul-Han describe en su libro Psicopolítica, tiene una visión de 360º desde su panóptico digital de todos nosotros y nos conoce a la perfección, tanto que es capaz de predecir nuestro comportamiento.

En términos de Heidegger, el Poder Inteligente quiere arrebatarnos la posibilidad de vivir una existencia auténtica, condicionando nuestra conducta, diciéndonos qué comer, cómo vestir, qué pensar y a quién votar. Repentinamente, nos encontramos defendiendo vehementemente ideas ajenas que nos han sido inoculadas a través de los medios de comunicación, redes sociales, publicidad, etc.

Han advierte de que vivimos sumidos en una falsa libertad y sometidos como ratas de laboratorio, ya que este Poder Inteligente es capaz de intervenir en nuestras mentes, de hacernos creer que todo el mundo piensa como nosotros, o bien, implantarnos ideas de forma muy sutil, sin darnos cuenta de ello. Vivimos en algo parecido a la Matrix de las hermanas Wachowski, al Show de Truman de Andrew Niccol y, para escapar de esta falsa realidad, necesitaríamos las gafas que John Nada encuentra y utiliza en la película They Live de John Carpenter.

Precisamente, esas gafas son una alegoría de la filosofía, que nos aporta una visión que va más allá de lo evidente, que trasciende del mundo de las apariencias y del discurso impuesto. Por medio del pensamiento crítico, la filosofía nos otorga la llave para conseguir la libertad, puesto que, si la verdad nos hace libres, la filosofía es el camino para encontrar nuestra verdad.

Por eso, cuando se busca eliminar la filosofía de las enseñanzas elementales a las cuales todo ciudadano debería acceder, no se puede interpretar simplemente como un acto de ignorancia o arrebato de la autoridad de turno. Se trata de una decisión del Poder Inteligente ejecutada por las personas a su servicio. Cuidado, que los esbirros están en todas partes…incluso nosotros podríamos llegar serlo.

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