Facultad de Ciencias y Tecnología Universidad Isabel I
Vie, 02/01/2026 - 10:00

Qué es el RFID  (Radio Frequency Identification)

Qué es el RFID (Radio Frequency Identification).

Imagina que cada producto en un almacén, cada medicamento en un hospital o cada tarjeta de transporte pudiera “hablar” por sí misma, enviando información en tiempo real sobre su ubicación y estado. Esto es posible gracias al RFID (Radio Frequency Identification), una tecnología que utiliza ondas de radio para identificar y rastrear objetos o personas sin necesidad de contacto físico.

Pero más allá de su funcionamiento técnico, esta capacidad de generar información constante plantea un escenario especialmente valioso para quienes trabajan con grandes volúmenes de datos. Para los profesionales del Big Data, comprender cómo se originan, recogen y transmiten los datos es importante para saber analizarlos y RFID se ha establecido como una de las alternativas tecnológicas clave en el registro masivo y automatizado de información en sectores industriales, sanitarios, logísticos y comerciales.

Aunque a simple vista pueda parecer un sistema sencillo, ya que se trata de una etiqueta que comunica información a un lector, detrás del RFID existe un desarrollo científico y de ingeniería complejo, cuyo impacto actual se desarrolla por los ingenieros informáticos en un proceso que analiza desde la trazabilidad global de productos hasta el análisis predictivo de grandes volúmenes de datos.

RFID: qué es exactamente

El término RFID hace referencia a una tecnología que emplea ondas de radio para identificar, rastrear y gestionar información asociada a objetos, animales o personas. A diferencia de los códigos de barras, el RFID no requiere contacto visual ni proximidad extrema y puede operar de manera automática incluso en movimiento, lo que lo convierte en un recurso altamente eficiente para la captación continua de datos.

Sus componentes principales son tres:

  • Etiquetas RFID: pequeños dispositivos que contienen un chip y una antena, capaces de almacenar información.
  • Lectores RFID: equipos que emiten señales de radio para detectar y leer las etiquetas.
  • Sistemas de gestión de datos: software encargado de procesar, organizar y enviar la información capturada a bases de datos o plataformas analíticas.

Este ecosistema tecnológico permite que una simple etiqueta se convierta en un punto de emisión de datos con enorme valor operativo.

Un invento con raíces militares

Aunque su uso actual es cotidiano, el origen del RFID se remonta a la Segunda Guerra Mundial. Los sistemas primitivos de identificación por radiofrecuencia se emplearon para distinguir aviones aliados de enemigos mediante señales emitidas desde los equipos a bordo. Décadas más tarde, la miniaturización de los componentes electrónicos y el desarrollo de antenas compactas hicieron posible la creación de tarjetas con RFID, etiquetas RFID y sistemas más versátiles, aptos para la industria y el comercio.

Fue en los años 70 y 80 cuando comenzaron a desarrollarse las primeras aplicaciones comerciales, aunque la expansión definitiva llegó con la revolución logística y el auge del comercio electrónico.

¿Cómo funciona la tecnología RFID?

El funcionamiento del RFID se basa en la comunicación entre un lector y una etiqueta utilizando radiofrecuencia. El proceso generalmente ocurre en estas tres etapas:

  1. Emisión: el lector genera una señal de radio.
  2. Activación: la etiqueta recibe la señal y responde enviando la información almacenada.
  3. Procesamiento: el sistema recoge la información y la integra en bases de datos o plataformas de gestión.

Sin embargo, hay etiquetas RFID activas, esto es, con alimentación, que son capaces de emitir de forma periódica sin necesidad de que el lector contacte previamente con ellas. En estos casos se dice que la etiqueta RFID trabaja en modo baliza (beacon mode), y el proceso consiste en que la etiqueta se activa y envía información de forma periódica mientras que el lector recibe información de las balizas que están en su área de cobertura y las procesa según corresponda.

Este procedimiento, en cualquiera de los dos modos de funcionamiento, puede suceder miles de veces por minuto, sin necesidad de contacto manual, permitiendo una captura masiva de datos en tiempo real. Este avance supone una ventaja esencial para entornos donde la precisión y la rapidez son críticas.

Aplicaciones prácticas del RFID

La versatilidad del RFID ha impulsado su adopción en múltiples sectores:

  • Logística y cadena de suministro: permite localizar productos, controlar inventarios y evitar pérdidas.
  • Comercio retail: facilita la gestión de stock, el etiquetado inteligente y la prevención de robos.
  • Sanidad: se utiliza en la trazabilidad de medicamentos, gestión de equipamiento y seguimiento de pacientes.
  • Transporte y movilidad: las tarjetas de transporte público emplean RFID para pagos y accesos sin contacto.
  • Seguridad y control de accesos: tarjetas y llaveros RFID en edificios, empresas y universidades.

La capacidad de generar grandes volúmenes de datos convierte al RFID en un motor clave para soluciones de analítica y big data.

Su integración en sistemas empresariales y plataformas IoT permite:

  • Capturar información en tiempo real.
  • Construir modelos predictivos en logística, retail o salud.
  • Crear dashboards avanzados para monitorización.
  • Alimentar algoritmos de análisis de patrones o anomalías.
  • Implementar soluciones de trazabilidad inteligente.

En este contexto, las tarjetas con RFID y las etiquetas RFID son herramientas físicas, pero también se conciben como puntos estratégicos de generación de datos capaces de alimentar sistemas complejos de análisis masivo.

Relación del RFID y el Big Data

Más que una etiqueta inteligente, el RFID se ha convertido en una fuente masiva de datos, capaz de alimentar sistemas de análisis y modelado que los estudiantes aprenden a interpretar a través del Big Data para optimizar procesos, predecir comportamientos y tomar decisiones basadas en información precisa y actualizada.

Una tecnología clave en la era del dato

La tecnología RFID ha dejado de ser un recurso especializado para convertirse en una pieza fundamental de los ecosistemas digitales modernos. Su capacidad para identificar y rastrear información sin contacto la convierte en una herramienta perfecta para organizaciones que buscan eficiencia, trazabilidad y digitalización. Para los futuros expertos en Big Data, comprender cómo se generan y fluyen estos datos es esencial para diseñar soluciones inteligentes, predictivas y orientadas al futuro.

Qué es el RFID  (Radio Frequency Identification)