Facultad de Ciencias de la Salud - Vie, 06/02/2026 - 10:00
La inteligencia corporal hace referencia a la capacidad de conectar con el propio cuerpo.
En un contexto en el que la salud física y emocional se convierten en un pilar esencial del bienestar, la inteligencia corporal emerge como un concepto clave para comprender cómo el cuerpo transmite información que complementa, e incluso precede, a los procesos cognitivos. Para los futuros profesionales de la Logopedia, la Psicología y la Educación Infantil, esta habilidad resulta fundamental: el cuerpo habla, expresa, reacciona y comunica mucho antes que las palabras.
Además, la investigación en neurociencia demuestra que el cuerpo es un agente activo en la regulación emocional, la atención y el aprendizaje. Las señales fisiológicas tales como la tensión muscular, la respiración, la postura o el ritmo cardíaco, influyen directamente en la manera en la que procesamos estímulos, gestionamos el estrés o construimos relaciones sociales. Por eso, desarrollar esta inteligencia mejora la calidad de vida y amplía la capacidad profesional en ámbitos terapéuticos, educativos y clínicos.
Aunque la sociedad actual avanza hacia escenarios cada vez más digitalizados, la salud humana continúa anclada en la información que proporciona el cuerpo. Recuperar esta conexión permite intervenir mejor en trastornos del lenguaje, dificultades emocionales, alteraciones del neurodesarrollo o problemas de aprendizaje. La inteligencia corporal no es una moda sino una herramienta clínica, terapéutica y educativa que vuelve a tomar fuerza.
¿Qué es la inteligencia corporal?
La inteligencia corporal es la capacidad de conectar con el propio cuerpo, interpretar sus señales y utilizarlo de forma expresiva, eficiente y adaptada al entorno. En Ciencias de la Salud, este concepto se relaciona con:
- Propiocepción y conciencia corporal.
- Regulación emocional a través de respuestas fisiológicas.
- Expresión motora y no verbal, esencial en la intervención logopédica y psicológica.
- Motricidad fina y gruesa, clave en Educación Infantil.
Su desarrollo mejora la coordinación, la autoobservación, la autorregulación y la expresión emocional.
¿En qué consiste la Inteligencia corporal kinética?
La inteligencia corporal kinética hace referencia al dominio del movimiento, la manipulación y la planificación motora. Desde una perspectiva clínica, está presente en:
- Terapias psicomotrices para el neurodesarrollo.
- Intervención logopédica basada en la postura, respiración y articulación.
- Evaluaciones psicológicas del movimiento como indicador emocional.
Comprender esta dimensión permite detectar dificultades motrices, alteraciones del tono muscular, desajustes en la lateralidad o problemas de coordinación vinculados a trastornos del aprendizaje y del desarrollo.
La inteligencia corporal: claves para desarrollarla
Los orígenes de esta noción se remontan a la Grecia clásica, donde se entendía que mente y cuerpo funcionaban como un sistema indivisible. Hipócrates ya relacionaba el equilibrio corporal con la estabilidad emocional, y más tarde disciplinas como la danza terapéutica, la psicomotricidad o la rehabilitación logopédica retomaron esta visión integral. Hoy, investigaciones contemporáneas en neuroplasticidad confirman algo que las civilizaciones antiguas intuían: el movimiento y la percepción corporal moldean el cerebro.
Aplicación de la inteligencia corporativa
Aunque el término puede generar confusión, en contextos de salud se vincula a estrategias de intervención basadas en el cuerpo que se aplican en centros educativos, sanitarios o clínicos para mejorar el rendimiento, el bienestar y la comunicación. Estas soluciones incluyen:
- Programas de higiene postural y ergonomía.
- Técnicas de relajación y respiración para la autorregulación emocional.
- Actividades de movimiento creativo destinadas a mejorar habilidades sociales en niños.
- Rutinas corporales orientadas a mejorar la atención y disminuir la ansiedad.
Ejercicios prácticos para potenciar la inteligencia corporal
La inteligencia corporal se aplica a través de una serie de ejercicios prácticos como los siguientes:
- Respiración diafragmática para mejorar el control fonorespiratorio en Logopedia y reducir estrés.
- Escaneo corporal como técnica de mindfulness aplicada en Psicología.
- Juegos motores estructurados para trabajar coordinación y lateralidad en Educación Infantil.
- Estiramientos suaves y pausas somáticas, especialmente útiles en contextos de estudio o cuidado emocional.
Una competencia esencial para la salud y el aprendizaje
La inteligencia corporal es una habilidad innata que acompaña al ser humano desde sus primeros años de vida y que, durante siglos, ha sido comprendida como parte esencial del equilibrio entre mente y cuerpo. Para los estudiantes de Logopedia, Psicología y Educación Infantil, representa una herramienta fundamental que permite evaluar, interpretar e intervenir desde una perspectiva global, integrando emociones, movimiento y comunicación. En un mundo acelerado y digital, volver a escuchar al cuerpo es más que una recomendación: es una necesidad clínica y humana que fortalece la salud, mejora los procesos de aprendizaje y favorece un bienestar integral.