Alfredo Sáenz Ibáñez en el Congreso de Fútbol no Profesional donde presentó su Plan Nacional para el Fomento de la Deportividad y Prevención de la Violencia en el Fútbol Base

Alfredo Sáenz Ibáñez en el Congreso de Fútbol no Profesional donde presentó su Plan Nacional para el Fomento de la Deportividad y Prevención de la Violencia en el Fútbol Base.

18 de mayo de 2018. Alfredo Sáenz Ibáñez, profesor del Grado en Psicología, el Grado en Educación Infantil y del Grado en Educación Primaria de la Universidad Isabel I, y director general de Gesto Deportivo, ha presentado un Plan Nacional para el Fomento de la Deportividad y Prevención de la Violencia en el Fútbol Base en el Congreso de Fútbol no Profesional, un evento en el que ha estado representada la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) así como las 19 federaciones territoriales.

En la siguiente entrevista, el docente de la institución académica profundiza en los detalles de una propuesta que confía que "no quede en el olvido". De hecho, ya tiene programada una reunión con la Secretaría de la RFEF "una vez que termine el mundial". Conocedor de que el camino que ha emprendido no será sencillo, asegura que "la perseverancia hace que nazcan proyectos novedosos", y apunta como elemento clave el trabajo continuo para lograr resultados, ya que "la constancia previene las actitudes y conductas inadecuadas", sentencia.

¿En qué consiste el Plan Nacional para el Fomento de la Deportividad y Prevención de la Violencia en el Fútbol Base?

El Plan Nacional consiste en proponer  a la Federación Española de Fútbol (FEF), a las 19 Federaciones Territoriales y al Consejo Superior de Deportes (CSD), un sistema de evaluación a través de una APP que permite evaluar las actitudes y conductas de deportividad y de no deportividad de todos los agentes que rodean a los jóvenes futbolistas (padres-madres; entrenadores; los propios jugadores y los árbitros). Además, cuando se producen incidentes antideportivos, el sistema de evaluación permite identificar semanalmente el tipo de actitudes y conductas (agresivas o violentas) que se han producido y quiénes han sido los agentes que las han protagonizado. De esta manera, desde nuestro grupo, Gesto Deportivo, podemos intervenir inmediatamente a partir de la implementación de un protocolo de intervención establecido.

¿Qué medidas o protocolo de actuación contempla? ¿Va más allá de la sanción, que es en muchos casos la única herramienta utilizada por las federaciones?

La característica común que tienen todas las Federaciones de Fútbol en España, es que utilizan la sanción como única herramienta para intentar modificar las conductas de los entrenadores y de los jóvenes futbolistas. Es decir, utilizan la misma herramienta que se propone en el fútbol profesional. Sin embargo, desde Gesto Deportivo consideramos que el deporte en edad escolar y concretamente el fútbol base, debe tener su propia idiosincrasia. Esto significa que el fútbol base proponga medidas educativas que ayuden a modificar los comportamientos inadecuados que pueden surgir durante la práctica deportiva. Por este motivo, cuando un partido es calificado como no deportivo, se activa el protocolo de intervención que consta de cuatro pasos, con enfoque educativo. El primer paso consiste en llamar a los entrenadores y al árbitro del partido, escuchar sus argumentos y recordarles que están participando en un Programa para el Fomento de la Deportividad y Prevención de la Violencia en el Fútbol Base. Si por segundo vez el mismo equipo protagoniza incidentes antideportivos, un miembro de Gesto Deportivo imparte un taller con los agentes protagonistas de la conducta antideportiva. Si por tercera vez, el mismo equipo reincidiese, uno de los psicólogos deportivos de Gesto Deportivo se “viste de corto” e interviene durante tres entrenamientos y un partido, en los que propone al entrenador recursos para auto-gestionarse y gestionar la dirección actitudinal y conductas de sus jugadores y de los padres-madres. Si después de este trabajo formativo, el equipo reincide en una cuarta infracción, se informa a la Federación correspondiente del trabajo educativo realizado hasta el momento, y se abre la reflexión sobre qué otro tipo de medidas se pueden tomar. Por ejemplo, abordar la problemática desde una perspectiva rehabilitadora, en donde en ocasiones es necesario sacar a los agentes de su contexto para poder llevar a cabo una adecuada intervención.

¿Cómo sería el proceso de implantación en el fútbol base?

Desde Gesto Deportivo tenemos muy claro que el proceso de implantación del Plan tiene que ser paulatino. Por ello, proponemos sembrar en cada una de las Federaciones Territoriales e ir creciendo todos de la mano. “Quizás a algunas Federaciones de Fútbol no les interese en estos momentos. Pero seguro que cuando vean los resultados que se obtienen en otras Federaciones, con el tiempo se animarán”. Nosotros proponemos realizar un pilotaje en dos grupos por Federación territorial, estableciendo poco a poco un sistema de evaluación para la identificación de los agentes no deportivos, y como he dicho antes, de intervención proponiendo herramientas educativas.   

El profesor de la Universidad Isabel I trabajando sobre el terreno.

¿Qué resultados se prevén alcanzar con este Plan?

Ojalá pudiésemos decir desde Gesto Deportivo que, con la implantación de este Plan, se erradicarían las actitudes y conductas violentas de nuestro fútbol base. Siento decir que este objetivo lo veo francamente muy difícil, con este Plan y con cualquier otro. Nuestro objetivo es en primer lugar prevenir. El mero hecho de que una persona se sienta evaluada, mejora su comportamiento (“el radar regula las conductas”). En segundo lugar, pretendemos reducir la incidencia de las conductas antideportivas que ocurren en nuestro fútbol base. El hecho de semanalmente identificar los agentes infractores y poder intervenir con tanta celeridad, reduce la probabilidad de que comportamientos inadecuados se vuelvan a repetir. Así lo demuestran los resultados obtenidos durante los últimos años en la Federación Alavesa de Fútbol (FAF). Un dato objetivo en esta Federación es que el número de sanciones graves y muy graves, de jóvenes futbolistas y entrenadores de la categoría infantil, se reducen hasta en un 45% durante los años en los que se lleva a cabo el Programa, con respecto a los años en los que no se ha llevado.   

¿Cómo reaccionaron los representantes del fútbol español ante la presentación de esta propuesta?

Una propuesta de este tipo, por lo general, al ser un tema de actualidad que nos afecta a todos, suscita bastante interés. Sin embargo, el miedo que tenemos desde Gesto Deportivo, es que el Plan se quede únicamente en buenas intenciones y en un interés momentáneo. Muchas veces escuchamos que los representantes institucionales dicen en los medios de comunicación: “algo hay que hacer para prevenir los comportamientos antideportivos en nuestro fútbol base”. Nuestra respuesta es: “aquí tenemos una herramienta que atiende a las necesidades que actualmente tiene nuestro fútbol base para combatir las actitudes y conductas violentas”. No se trata únicamente, como se suele hacer, de quedarnos en la superficialidad diciendo frases como: “hay que formar en valores” o “hay que prevenir la violencia”. Son frases cargadas de muy buenas intenciones, pero que necesitan de un Plan integral y estructurado como el que se plantea en este artículo. Sólo si nos lo tomamos en serio y queremos de verdad combatir la violencia, necesitamos de un Plan.

Siempre se apunta a la educación como el factor clave para la prevención de la violencia en el deporte. ¿En qué sentido deben trabajar los colegios y universidades para contribuir a este propósito?

Como señala Allan Bloom, la educación es el movimiento de la oscuridad hacia la luz. Desde Gesto Deportivo, creemos que la educación es la base de nuestra razón de ser y lo que nos diferencia del resto de animales. En el deporte en general y en el fútbol base en particular, necesitamos de herramientas educativas que permitan a nuestros jóvenes futbolistas encontrar esa luz, a través del deporte que más les gusta, que son los valores sociales. Y los agentes que les rodeamos, bien directamente; padres-madres, entrenadores, árbitros, bien indirectamente; Federación Española de Fútbol (FEF); Federaciones territoriales, Consejo Superior de Deportes (CSD), etc., se los debemos proporcionar. Si creemos en la educación, no nos quedemos en buenas intenciones. Actuemos.