Sandra Lado Departamento de Comunicación. Universidad Isabel I
Mié, 23/09/2020 - 00:00

dos personas viendo un informe con un bol de frutas y verduras delante
Tener una buena alimentación y hacer un poco de deporte son algunas de las claves para mejorar la calidad de vida. Cada vez son más las personas que optan por la vida sana, los alimentos biológicos, el ejercicio moderado… todo para compensar el estrés que se genera en las ciudades. Tanto si eres un deportista de élite, como si lo que te gusta es cuidarte, lo importante es seguir un plan diseñado por expertos, por un nutricionista deportivo, que te permita obtener el mejor rendimiento de tu cuerpo y aumentar tu calidad de vida.

La calidad de la dieta, el estado de salud y la práctica deportiva son los tres elementos clave que evidencian la importancia de mantener un programa de rendimiento deportivo. Un buen nutricionista deportivo mejorará el estado de salud de sus clientes, tanto a nivel profesional como amateur, al diseñar un programa personalizado que obtenga los resultados deseados de quien le contrata. La mayoría de las celebrities ya tienen un nutricionista deportivo en sus vidas. Pero, cada vez son más las personas que buscan a alguien que les asesore para mejorar su alimentación y su programa de actividades deportivas.

La nutrición combinada con la dietética en la práctica deportiva es un sector emergente de la nutrición y con una demanda profesional creciente. Un nutricionista deportivo es un experto en ajustar las dietas y optimizar los programas deportivos personalizados, controlar las intolerancias y las alergias o detectar y eliminar los trastornos alimentarios de quienes recurren a ellos. Por tanto, el nutricionista deportivo es un profesional altamente cualificado.

Esta profesión, que asesora en nutrición deportiva, es una de las ramas de la nutrición-dietética. Se ha demostrado que los alimentos influyen en la salud. Pero también a la hora de realizar ejercicio por lo que una buena planificación, personalizada, aporta al deportista no sólo una mejora en su condición física sino también un mayor rendimiento en la práctica deportiva. Por ello, si estás pensando en estudiar para ser nutricionista deportivo, aquí tienes algunos tips para convertirte en un profesional de éxito:

Verdadera pasión

Un buen nutricionista deportivo debe sentir verdadera pasión por el campo de la alimentación y la salud humana. Este trabajo exige una constante renovación de conocimientos para ofrecer el mejor programa a los pacientes. La legislación en materia alimenticia y deportiva, con la aparición de nuevos alimentos, está en constante cambio, por lo que la formación es uno de los pilares fundamentales de esta profesión. 


Asesoramiento e investigación

Una de las funciones que puede desarrollar en su trabajo un nutricionista deportivo es la de asesorar a empresas de catering que trabajan para hospitales, residencias, centros de estudios… con el fin de proporcionar un menú equilibrado a sus clientes. Y otra de sus funciones puede ser la de trabajar en la investigación y la industria alimentaria para asesorar a científicos y bioquímicos en la elaboración de nuevos alimentos para el consumo humano.

La empatía

Otra de las características que debe tener un buen nutricionista es la empatía, ya que conectará con su cliente. Saber ponerse en el lugar del otro, entender dónde pueden estar sus debilidades, apoyar en los momentos en los que le ataque la pereza… son algunos de los retos que tendrá el experto en esta disciplina. Tendrá que conocer las dificultades que tiene su cliente para seguir el programa de la dieta a lo largo de los meses, así como el ejercicio complementario para cumplir los objetivos marcados. Pero todo ello, sabiendo cuales son los límites de cada uno y con refuerzo positivo para que no decaiga el esfuerzo.


Programa personalizado

Para todo ello, es fundamental que otro de los principios que debe tener en cuenta un nutricionista deportivo es: el programa personalizado.  Adaptarse a las características personales de cada cliente. Preparar el programa de actividad física son algunas de las claves para tener éxito en este trabajo. Así, por ejemplo, se tendrá en cuenta el peso, la altura, la masa muscular, el metabolismo, la tipología del cuerpo o la dieta específica para la actividad deportiva. No es lo mismo la dieta de un corredor que la de un nadador; el equilibrio entre hidratos de carbono, proteínas y grasas en uno u otro caso, serán diferentes.


Capacidad de adaptación

El nutricionista deportivo primará su capacidad de adaptación a cada uno de sus clientes. Necesita saber en cada momento cuál es el plan específico para cada persona. Con este plan de trabajo se recomendará si se necesitan suplementos en la dieta que, por ejemplo, favorezcan el desarrollo tanto de su fuerza muscular como de la potencia para alcanzar la actividad física al más alto nivel.


Comunicación y comprensión

Otra de las claves para convertirse en un buen nutricionista deportivo es la de ser comunicativo y comprensivo. El esfuerzo que se exige a cada persona, para sacar lo mejor de sí misma y obtener los resultados deportivos deseados, necesita de un trabajo psicológico complementario. Es muy importante conocer las dificultades para potenciar los logros que se van consiguiendo al aplicar el programa diseñado a cada persona. Este objetivo sólo se consigue conociendo el estilo de vida del cliente y cambiando aquellos hábitos que le permitan mejorar tanto a nivel físico como nutricional.

Labor de seguimiento

Al mismo tiempo, otra de sus labores es la del seguimiento adecuado de cada uno de sus clientes. El nutricionista deportivo fijará los horarios y las comidas. Vigilará de cerca el aumento del ejercicio progresivo. Y comprobará el aumento de la fuerza y resistencia física con el programa prescrito para el entrenamiento y la competición.

Por todo ello, si te gusta esta profesión tan demandada hoy en día, y quieres saber cómo ser nutricionista deportivo, la respuesta pasa por estudiar un grado universitario en Nutrición y Dietética, Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, Farmacia, Medicina o Fisioterapia. Y después, los egresados pueden especializarse con un máster para ser nutricionista deportivo

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