Sandra Lado Departamento de Comunicación. Universidad Isabel I
Lun, 31/05/2021 - 13:34

historia retocada

Dice el refrán que ‘Cada maestrillo tiene su librillo’. Cada titulación requiere de técnicas de estudio y recursos específicos. Historia es uno de esos grados en los que no sirve dejarlo todo para el último día, donde no deben aprenderse los textos en su literalidad,  porque de lo que se trata es de comprender el proceso o fenómeno histórico y no de medir nuestra capacidad memorística. Si esa era tu idea inicial sobre cómo estudiar historia, vamos a desmentirla. A continuación, te damos algunos tips para estudiar historia rápido, aprovechando el tiempo.

Para saber por ejemplo, cómo estudiar historia de España hay que tener en cuenta que esta es una materia que se puede afrontar desde múltiples perspectivas y enfoques desde acercamientos temáticos y cronológicos a ópticas que hacen hincapié en lo social, la política, lo cultural y la economía. Aunque la historia no es una concatenación de hechos, hay una serie de procesos históricos fundamentales que deben tenerse en cuenta en su cronología. En este sentido, un recurso muy útil es la creación de líneas temporales en forma de infografías, dividiéndolas por años, décadas o siglos, y a su vez, por temas (sociedad, cultura, economía, reinados, legislaturas, etcétera). Este ejercicio es habitual y, por eso, es esencial para crear en tu mente la perfecta estructura de contenidos. De hecho, se pueden aprovechar las plataformas digitales como Genially, Sway o Canva, que son interactivas y facilitan el aprendizaje gracias a que el texto se puede acompañar con imágenes, vídeos o enlaces a YouTube, Prezi o Google Photos.

A la hora de estudiar geografía e historia o historia del arte es muy importante establecer nexos entre los hechos, ya que la conexión lógica de los acontecimientos ayuda a comprender y memorizar los temas, con el uso de mapas mentales que son muy útiles para visualizar la información con un solo golpe de vista. También las imágenes y las pinturas porque ¿quién no recuerda la foto de los Aliados entrando en París en agosto de 1944, la imagen de los tanques soviéticos entrando en Hungría o la pintura de la Rendición de Breda?

Otro de los tips sobre cómo estudiar historia que también ayuda mucho es elaborar un resumen en el final de cada tema que concentre las principales ideas divididas en causas, hechos y consecuencias. Los exámenes de historia incluyen algunas preguntas específicas sobre fechas y nombres clave, pero su proceso de aprendizaje debe ir acompañado de la comprensión del proceso histórico y del conocimiento de todo el contexto que lo rodea. Por eso, la elaboración de fichas de trabajo son muy útiles. No obstante, cuando los apuntes son online, las herramientas de Word y Adobe permiten subrayar en distintos colores los acontecimientos más relevantes, y así agudizar la memoria visual.

Si siempre te ha atraído esta materia, y ahora tienes tiempo para poder estudiarla te preguntarás, a tenor del título de este blog, cómo estudiar historia en la universidad de manera online.  Aunque resulte obvio, una de las mejores formas para aprender historia es realizar tus propios análisis sobre la situación que se te presenta en el tema. Los apuntes son una orientación. Si el alumno lee el texto y saca sus propias conclusiones, esa información permanecerá en su memoria y le permitirá desarrollar una mente analítica.


Historia en una universidad online

En una universidad online, el alumno recibe cada uno de los temas a través del aula virtual y trabaja sobre la asignatura. En este tipo de universidad, el estudiante no necesita tomar apuntes. A través del aula virtual, el alumno accede a cada lección, con su mapa conceptual y resumen correspondiente, además de otros materiales complementarios y recursos de aprendizaje en diversos formatos, que ayudan a comprender mejor los temas y que facilitan el proceso de adquisición de conocimientos.

Para realizar un seguimiento de las asignaturas, los estudiantes de geografía  e historia en las universidades online deben realizar trabajos de manera periódica o por trimestres, en función de la elección de su formación (evaluación continua o evaluación final). Pero los alumnos no están ‘solos ante el peligro’. El seguimiento que se realiza a cada alumno es constante con la realización de trabajos en grupo a través del aula virtual, o el contacto continuado con el profesor que sirve de guía personal para resolver todas las dudas o dificultades que se presenten en el proceso de aprendizaje online. En el grado de Historia y Geografía online el tiempo es oro y hay un límite máximo de 26 páginas por tema.Esto implica que cada lección concrete la información en un contenido limitado, con su resumen y gráficos correspondientes.


¿Qué tipos de fuentes se utilizan para estudiar historia?

Las fuentes de información son la materia que sostiene la disciplina histórica, de la que emana el conocimiento histórico. El historiador y el estudiante de geografía e historia trabajan con las fuentes para llegar a su interpretación de la realidad que investigan. Para incluir la fuente fiable en el aprendizaje de la historia, ésta debe contar con datos contrastados que permita ofrecer una información lo más veraz posible, aunque como dijera el prestigioso historiador Tony Judt: ‘aún teniendo todas las fuentes disponibles, sólo será posible reconstruir un 10 por ciento del pasado’. 

Dependiendo de su origen, las fuentes se clasifican en primarias o directas basadas en documentos escritos (periódicos, cartas, tratados, censos, monedas…) o no escritas (monumentos, restos humanos o materiales, utensilios, testimonios orales…). Las fuentes secundarias o indirectas serían aquellas que se vinculan con biografías, tratados de arte, libros de historia… Y las terciarias o mixtas serían aquellas que recopilan las dos anteriores.

Es clave conocer las fuentes históricas y cómo se utilizan para profundizar en el conocimiento veraz de la historia. Esta es la base para lanzar hipótesis que nos permitan realizar trabajos de investigación, una de las grandes áreas de trabajo en las que profundizan los historiadores.

 

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