María Dolores Molina Póveda Coordinadora de los Grados en Educación Infantil y Primaria
Vie, 06/05/2022 - 11:00

Escuela José Sánchez Rosa en Sevilla, 1936Escuela de José Sánchez Rosa en Sevilla. 1936. Fuente: Wikipedia.

Serie: 'Educación en la era digital' (CXV)

Que la educación ha cambiado es un hecho ineludible que no podemos ignorar, aunque nos empeñemos en afirmar que tenemos alumnos del siglo XXI que son enseñados por docentes del siglo XX a través de metodologías del siglo XIX (Trujillo, 2017). Fue en este siglo, el XIX, cuando comenzaron a constituirse los sistemas educativos nacionales en Europa, y en España se establecía, en la Constitución de 1812, que la educación era un asunto de Estado, aunque no fue hasta la Ley de Educación de 1857 cuando se concretaron las diversas normativas que se habían promulgado. La educación fue cambiando, poco a poco, hasta llegar al siglo XX. Durante el primer tercio se produjeron importantes avances en este ámbito, aunque insuficientes para paliar los problemas que sufría nuestro sistema educativo: elevado analfabetismo en niños mayores de diez años; niños sin escolarizar por falta de escuelas, pues aunque durante la dictadura de Primo de Rivera se impulsase la construcción de centros y de ampliación de plazas docentes, estos seguían siendo insuficientes; colegios mal acondicionados, tanto a nivel estructural como de recursos; elevado porcentaje de escuelas unitarias, lo que suponía que los maestros y maestras tuviesen a su cargo a un elevado número de alumnado de diversas edades; etc. (Pozo Andrés, 2000).

La educación en la II República

El 14 de abril de 1931 se instauraba en España la II República y con ella un extraordinario optimismo pedagógico debido a que el ideario republicano estaba ligado a las ideas de la Institución Libre de Enseñanza (ILE) y al movimiento de la Escuela Nueva; y a que, desde 1931 hasta 1933, con el gobierno republicano-socialista, se establecieron e impulsaron una serie de reformas para intentar abordar, de manera prioritaria, diversos problemas educativos.

Son muchos los problemas que hay que solucionar. Acabar con el analfabetismo. Afrontar una legislación caótica y contradictoria, formar nuevas generaciones de jóvenes con una instrucción básica pero sólida, que afrontarán las tareas que se iban a presentar a una España que, por fin, iniciaba su regeneración. Creación de escuelas decentes, amplias y abiertas. Formación y dignificación de la profesión docente, desarrollo de un programa de formación de personas adultas, llevar la cultura a la zona rural, renovación pedagógica (Martínez Ten y Herrero Linares, 2016, p. 8).

En la Constitución de 1931, más concretamente en los artículos 48, 49 y 50, podemos encontrar los rasgos más característicos del ideario educativo republicano: la escuela única/unificada, que conllevaba la escuela pública, gratuita y obligatoria y que, a su vez, era considerada la única capaz de romper con las desigualdades de sexo, clase…; la escuela laica; la utilización de una metodología activa que convirtiese a cada alumno en protagonista de su aprendizaje y permitiese ejercitar tanto la mente como el cuerpo; la libertad de cátedra en todos los niveles educativos; y la coeducación.

Partiendo de este ideario y de los problemas educativos se establecieron una serie de reformas como la democratización de la enseñanza; la supresión de la obligatoriedad de la religión; la creación de escuelas públicas y el aumento de las plazas docentes; el incremento del sueldo de los maestros; la reforma de las escuelas normales y del ingreso a ellas, pues se buscaba el carácter profesionalizador de los estudios, ya que hasta ese momento, había primado un carácter culturalista debido al bajo nivel cultural de los estudiantes de Magisterio. Esta reforma se llevó a cabo exigiendo el título de bachiller para acceder y al poner como obligatorias las prácticas pedagógicas; la potenciación de la coeducación y más derechos para las mujeres; y la creación de las misiones pedagógicas para la educación del mundo rural, la gran olvidada.

Sin embargo, no podemos olvidar la situación educativa con la que se encontró la II República, por lo que dichas medidas, aunque prioritarias y muy necesarias, no llegaron a ser suficientes, y no por desinterés, sino por tiempo y un escaso presupuesto, pues en 1933 llegaron al poder los partidos de centro-derecha, paralizando muchas de estas reformas, y en 1936, con el retorno del gobierno republicano-socialista, se pretendió retomarlas, pero el inicio de la Guerra Civil unos meses después (1936-1939) trastocó estos planes.

Bibliografía

Martínez Ten, L. y Herrero Linares, C. (2016). La Educación en la Segunda República. Guía didáctica para secundaria y bachiller. UGT FETE Enseñanza

Pozo Andrés, M.M. del (2000). Salud, higiene y educación: origen y desarrollo de la Inspección Médico-Escolar en Madrid (1900-1931). Áreas: revista internacional de ciencias sociales, (20), 95-120.

Trujillo Sáez, F. (17 de noviembre de 2017). Escuelas del siglo XXI con profesorado del siglo XXI para alumnado del siglo XXI. Fernando Trujillo.

Añadir nuevo comentario

La Universidad Isabel I tratará la información que nos facilite con el fin de publicar su comentario como respuesta a esta entrada de su blog. Más información sobre este tratamiento y sus derechos en nuestra política de privacidad.