Alida Verónica Quintana López Profesora del Grado en Nutrición Humana y Dietética
Vie, 27/08/2021 - 08:08

verano

Serie: 'La vitamina inquieta' (X)

El verano es ideal para cambiar o adquirir nuevos hábitos saludables, estamos más relajados, con el calor apetece comer vegetales, frutas, ensaladas, y solemos beber mayor cantidad de líquidos. El buen tiempo también es ideal para salir a caminar o practicar algún deporte al aire libre.

Por otro lado, corremos el riesgo de abandonar los hábitos saludables que habíamos adquirido durante todo el año, ya que se nos presentan más oportunidades de salir a comer fuera, aumentan los encuentros con familiares y amigos alrededor de la comida, incrementamos el consumo de helados, refrescos, alimentos fritos, bebidas alcohólicas, etc., lo que se puede traducir en un aumento de peso.

Al llegar septiembre, hacemos balance y nos planteamos nuevos objetivos para mejorar nuestra vida. Y en este sentido, el objetivo de mejorar nuestra alimentación y cambiar nuestros hábitos hacia otros mas saludables, suelen ser algo que se repite año tras año.

Además, en esas fechas empezamos a ser “bombardeados” a través de las redes sociales con mensajes para solucionar ese aumento de peso adquirido durante las vacaciones, ofreciéndonos soluciones milagrosas para bajar muchos kilos en poco tiempo, o para que de forma gratuita te unas a los diferentes “retos détox” y un sinfín de artimañas, con el fin de venderte sus productos “estrella”, así terminas estupenda el verano, sin celulitis y sin esos temidos kilos que has cogido. También es posible que te ofrezcan formar parte de su equipo de emprendedores de éxito, pero en realidad, lo que va a disminuir será tu “cartera”, en cambio tu cuerpo seguirá igual, a menos que seas consciente de cómo cuidar tu salud e integres hábitos saludables a tu vida sostenidos en el tiempo.

Desde la Universidad Isabel I, te recomendamos que aprendas a cuidar tu cuerpo, relacionándote con él de manera saludable, es decir, nutriéndolo, ejercitándolo y respetándolo; y si decides hacer algún cambio en tu alimentación, lo hagas con la ayuda de un nutricionista titulado, para que esos cambios sean en pro de tu salud mirando a largo plazo, siendo capaz de mantener el estilo de vida saludable que elijas.

Como profesionales de la salud, te recomendamos algunas pautas para terminar el verano de la mejor manera posible y empezar la nueva temporada con buen pie:

  • Planifica tu alimentación semanal teniendo en cuenta la técnica del “Plato Saludable”: la mitad del plato deben ser verduras y hortalizas, un cuarto proteínas de buena calidad (pescados blancos y azules, carnes magras, huevos, legumbres) y opcionalmente 1 porción pequeña de hidratos de carbono complejos: patata, arroz, pasta, pan (estos tres últimos que sean preferiblemente integrales), aunque también puedes incluir otras fuentes de carbohidratos menos tradicionales como: quínoa, trigo sarraceno, espelta, mijo).

Plato saludable

  • Organiza la cesta de la compra en función de las comidas que realices en casa, evitando comprar alimentos de baja calidad nutricional, ultraprocesados o que contengan calorías vacías como dulces, patatas fritas, pizzas, embutidos…
  • Mantente bien hidratado: esto es importante todo el año y mas aún en verano por las altas temperaturas. El mejor líquido es el agua, deberías ingerir entre 1,5 a 2 litros diarios. Otra forma de beber agua es tomando infusiones, ya sea frías o calientes, o añadiéndole al agua hierbabuena, rodajas de limón, naranja, lima o pepino.

hidratacion

  • Come abundante cantidad de hortalizas frescas: dan saciedad, aportan fibra y tiene pocas calorías. Puede ser en ensaladas, combinando diferentes variedades  y colores o incluirlas en gazpachos y salmorejos saludables, mezclando distintas frutas y vegetales y añadiendo poca cantidad de aceite.
  • Consume frutas y verduras de temporada ya que conservan mejor sus propiedades nutricionales y organolépticas y están a mejor precio.

alimentacion

  • Come despacio y mastica bien los alimentos: mejorará tu digestión y te ayudará a tener mayor saciedad.
  • Elije un snack saludable para picar entre comidas, como frutos secos, fruta, yogur...
  • Utiliza técnicas de cocción saludables: vapor, horno, microondas, plancha, wok, evitando frituras y rebozados. Recuerda cocinar con poco aceite.
  • Vuelve a tu rutina habitual de ejercicios, y si no la tienes es momento de incorporarla.

Editor: Universidad Isabel I

ISSN 2792-1824

Burgos, España

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