Sandra Lado Departamento de Comunicación. Universidad Isabel I
Mié, 02/06/2021 - 12:30

docente del siglo XXI

La era digital en la que estamos inmersos nos lleva hacia una sociedad tecnologizada en la que los hábitos y estilos de vida están siendo transformados constantemente por Internet y las tecnologías. El ámbito educativo y el rol del docente no pueden resistirse a esta influencia. El perfil del docente del siglo XXI está orientado a adaptarse al nuevo contexto educativo. Las metodologías de la enseñanza, que incluyen las nuevas tecnologías, son uno de los retos necesarios y urgentes para los docentes, ya que deben dar clase a unos jóvenes rodeados de pantallas desde su nacimiento, los llamados nativos digitales, que demandan una nueva generación de profesores.

La generación de jóvenes nativos interactivos lleva a los docentes del siglo XXI a la necesidad de obtener las competencias que les permitan manejar la tecnología con soltura. Ser un docente en el siglo XXI significa adquirir una serie de competencias educativas eficaces, que ofrezcan una solución óptima para los nuevos tiempos a los que se enfrentan los centros educativos y que solo pueden adquirirse mediante un Máster en Formación del Profesorado.

‘Los jóvenes se definen, en muchos casos, como autodidactas respecto al uso de Internet’, define Ana Viñals en su tesis doctoral. Por tanto, cabría preguntarse si ¿están respondiendo los docentes a las necesidades del alumnado si ya es nativo digital?

El desarrollo de las tecnologías digitales y la democratización del uso de Internet ha generado tantos cambios en la educación que han surgido los llamados ‘analfabetismos en competencias y habilidades digitales’. Teniendo en cuenta que vivimos en una sociedad digital, en constante cambio, compleja y rodeada de caos, se entremezclan el aprendizaje formal con el informal derivado de las actividades cotidianas. El perfil del docente para el siglo XXI está orientado hacia un aprendizaje que no está perfectamente ordenado, sino que se basa en la ‘cocreación’ de contenidos elaborados entre expertos y aficionados, con la conexión en red. El ‘conocimiento conectado’ permite conversar, organizar encuentros, exponer ideas en común o dialogar. También ayuda a que se conecten escuelas, clases, museos, espacios virtuales… y exista una alta tolerancia a la experimentación y al error.

El sociólogo Zygmunt Bauman habla de la Educación Líquida. Este investigador define la enseñanza como ‘el abandono de una noción del conocimiento útil para toda la vida para convertirse en un conocimiento de usar y tirar, donde el conocimiento es más atractivo cuando se adapta al uso instantáneo’. Y aquí está uno de los retos del docente del siglo XXI, adaptarse al conocimiento instantáneo.

La finalidad del docente es preparar al alumno para la vida, pero para una vida digital. Entre las características del docente del siglo XXI destaca la coordinación que puede ejercer en el aula relacionada con las nuevas tecnologías. Cada alumno debe adquirir una combinación de habilidades prácticas, conocimientos, valores éticos, actitudes emocionales y otros complementos sociales que le ayudarán en su día a día. El perfil del docente del siglo XXI tiene que orientarse hacia cinco competencias digitales:


1.- Información. Para identificar, organizar y analizar la información digital, con la competencia de evaluar su finalidad y relevancia.
2.- Comunicación. Para saber comunicar en entornos digitales, compartir recursos con las herramientas en línea o colaborar en comunidades y redes, teniendo conciencia intercultural.
3.- Creación de contenido. Para crear y editar contenidos nuevos (imágenes, vídeos, textos…), además de saber elaborarlos de nuevo, realizar producciones multimedia o artísticas, conocer licencias de uso o derechos de la propiedad intelectual.
4.-Seguridad. Para la protección tanto personal como relacionada con la identidad digital o la seguridad en red.
5.- Resolución de problemas. Para identificar las necesidades de los recursos digitales y resolver problemas técnicos, de uso creativo de la tecnología, sabiendo elegir la herramienta digital apropiada para ello.

Por todo ello, son muchos los docentes que necesitan adquirir las competencias profesionales del docente del siglo XXI y piensan en renovarse y aceptar el reto de adaptarse a las necesidades de la tecnologización de la vida y la educación. El docente 2.0 coordinará y facilitará el aprendizaje de los alumnos en el aula. El conocimiento está en la red y es muy abundante, pero debe ser el docente quien guíe en los procesos de búsqueda, analice la información encontrada, seleccione lo que necesitan los alumnos, interprete los datos, sintetice el contenido y difunda algunas de las tareas que deben realizar. Y todo ello, a través de la ‘ecología del aprendizaje’, es decir, permitiendo que los alumnos mejoren con rapidez y eficacia respecto al aprendizaje que ya tienen, tal y como señala Siemens.


¿Qué significa ser un docente en el siglo XXI?

Convertirse en un docente del siglo XXI significa adaptarse a las metodologías de enseñanza a un nuevo entorno. El reto del docente en el siglo XXI es adquirir conocimientos, habilidades y actitudes digitales que motiven a los alumnos, para que consigan hacer un uso crítico de la tecnología no solo en el aula sino también en los demás aspectos de su vida. Para ello, las competencias profesionales del docente del siglo XXI deben estar orientadas hacia una adaptación de sus conocimientos y habilidades para convertir los métodos tradicionales de enseñanza hacia un mundo digitalizado.

 

Añadir nuevo comentario