¿De dónde viene la expresión «arrimar el ascua a su sardina»?
Ilustración: Fernando Serra

«Aprovechar, para lo que le interesa o importa, la ocasión o coyuntura que se le ofrece». Esa es la acepción que, según la RAE, tiene la expresión «arrimar el ascua a su sardina». Si bien, por decirlo de una forma más directa y meridiana, diremos que la frase suele utilizarse para denunciar cuando alguien actúa con egoísmo en unas determinadas circunstancias.

El origen de esta expresión, una de las más célebres de nuestro idioma, tiene en esta ocasión, a nuestro entender, una lógica que va más allá de la casualidad.

Para encontrarlo, debemos introducirnos en la Andalucía profunda de los siglos XVIII y XIX, en los campos salteados de cortijos, donde los llamados «braceros» trabajaban la tierra de sol a sol a cambio de una miseria. Se dice que un bracero sevillano cobraba, allá por 1787, unos 3,35 reales diarios, mientras que el precio de un kilogramo de pan era de 1,3 reales, aproximadamente. Vivían en condiciones pésimas, subsistiendo apenas, teniendo que recurrir a la explotación de mujeres y niños y a los pequeños pero frecuentes hurtos.


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En estas condiciones surge nuestra expresión favorita para definir un acto egoísta, un individualismo que, entonces –tal vez no tanto ahora– y en aquel contexto, estaba marcado por la aplastante lógica de las circunstancias. En mitad de la larga jornada, los braceros hacían un breve parón para comer y reponer fuerzas antes de continuar con el trabajo. Era frecuente que este almuerzo consistiese en un pedazo de ese pan que suponía casi la mitad de su sueldo, acompañado de una sardina que solían asar en las ascuas de una gran fogata encendida previamente. Se dice que cada uno procuraba escoger el ascua mejor para asar su sardina. Iban entonces, poco a poco, retirando todas las ascuas de la hoguera, que en poco tiempo solía quedar extinguida, quién sabe si, quizá, arruinándoles el almuerzo a los braceros más rezagados.

Fuentes de consulta:

  • Cecilia, J. H. (2006). La teoría del estereotipo aplicada a un campo de la fraseología: las locuciones expresivas francesas y españolas. Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid.
  • Las clases sociales en Andalucía. Un recorrido sociohistórico. José Luis Solana Ruiz. profesor de Antropología Social en la Universidad de Jaén. Escuela Universitaria de Trabajo Social, Linares (Jaén).

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Comentarios

Los trabajadores del campo, en el norte de Tenerife, llamaban "echarse la mañana" a ese "parón del trabajo". Solían, en los casos que conozco, fumarse un cigarrillo de tabaco negro, beber "una perra de vino y comer una rala de gofio"

Muy interesante Mónica! Parece que las Canarias son una mina por descubrir en cuanto a dichos, expresiones, frases hechas y demás 'juegos' del lenguaje. Muchas gracias por tu aportación!

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