Expresión disparar con pólvora del rey

Ilustración: Fernando Serra

En estos días tan convulsos por la incógnita que estamos viviendo en torno a la actualidad política en España, hemos pensado que sería interesante explicar el origen de la expresión «disparar con pólvora del rey»; una frase muy empleada en el ámbito político para explicar la fácil utilización o el despilfarro sin control de recursos ajenos. Para entenderlo con un ejemplo preciso, cuando un dirigente político derrocha el dinero público para actividades o acciones de poco interés social, se indica que está «disparando con pólvora del rey», ya que los perjuicios económicos que pueda ocasionar no los va a afrontar de su bolsillo porque el dinero no es suyo, por lo que se pone poca rigurosidad en la gestión de las arcas públicas.

Pero el origen de esta expresión proviene de los Tercios españoles, donde los militares debían sufragar, de su propia paga, los gastos derivados de su actividad profesional. Es decir, ellos mismos debían costearse la pólvora, el armamento o el equipamiento que necesitaban. Como los exiguos pagos no eran suficientes para afrontar dichos gastos, los arcabuceros reducían al máximo el uso de sus armas cuando no tenían un objetivo claro o definido.

Excepcionalmente, en situaciones de mayor importancia (guerras, combates, etc.) se podía obtener gran cantidad de pólvora de las arcas del rey, «la pólvora del rey», que al no ser costeada por el propio militar, se disparaba con más ligereza y de una manera mucho menos comedida.

En definitiva, la expresión «disparar con pólvora del rey» viene a diferenciar entre un uso o consumo controlado o bien descontrolado en función de quién deba abonar o afrontar el gasto generado.

Fuentes de consulta: Centro Virtual CervantesABC.

¿Te apasiona la historia? ► Infórmate sobre el Grado online en Historia y Geografía de la Universidad Isabel I.

Añadir nuevo comentario

CAPTCHA
This question is for testing whether or not you are a human visitor and to prevent automated spam submissions.
11 + 5 =
Resuelve este sencillo problema matemático e introduce el resultado. E.g. para 1+3, insertar 4.