Marcos Terradillos Director del Máster en Divulgación Científica
Jue, 15/04/2021 - 12:30

Muro con arte rupestre en el Centro de Arqueología Experimental de Atapuerca (Burgos).

Muro con arte rupestre en el Centro de Arqueología Experimental de Atapuerca (Burgos). Fotografía de Marcos Terradillos.

Este 15 de abril celebramos el Día Mundial del Arte y el nacimiento de Leonardo Da Vinci, el referente del Renacimiento. Este día pretende dar a conocer la importancia que tiene el arte y poner de manifiesto la relevancia, no sólo del pensamiento creativo, sino también de la innovación, la sensibilidad, el diálogo, el simbolismo y la diversidad cultural.

Hoy en día podemos encontrar bellas monografías con excelentes ilustraciones que nos presentan de forma detallada las representaciones artísticas de las grandes culturas, desde Mesopotamia, pasando por Egipto, Grecia, Roma y llegando al Renacimiento, el Barroco, etc. Pero, ¿qué conocemos del origen del arte? ¿qué sabemos del arte en la prehistoria? ¿en qué momento comenzamos a ser artistas?

Uno de los artistas más reconocidos de la historia, Pablo Picasso, señaló que 'Después de Altamira, todo parece decadente'.  Esta expresión nos invita a plantearnos qué significó el arte en sus orígenes. ¿Fue el arte esencial para la supervivencia del ser humano? Una pregunta muy importante que nos podemos plantear cuando analizamos este tema es: ¿por qué somos nosotros la 'especie elegida' y no otras, igual o mejor preparadas que los homo sapiens, como los neandertales? ¿Está ella relacionada con el arte como manifestación de la comunicación simbólica? Nosotros nos caracterizamos por la comunicación. Nos relacionamos hablando con un lenguaje complejo, escribiendo, con nuestra vestimenta, con la expresión de nuestra cara, con la música, con nuestros adornos corporales, con el arte, etc. ¿Somos la 'especie elegida' por desarrollar arte?

Siempre se nos ha presentado a los homo sapiens como los únicos seres humanos capaces de generar arte, pero ahora sabemos que esto es falso. Hay homininos que hace 800 mil años decoraron los huesos de los animales que se comían. En Marruecos hay pequeñas estatuillas femeninas de entre 280 y 250 mil años. En el yacimiento de Katanda (Congo) se han identificado espectaculares arpones en hueso de entre 110.000 y 80.000 años. En Blombos Cave (Sudáfrica) se han recuperado piezas de ocre de 76.000 años de antigüedad grabadas con diseños abstractos y cuentas realizadas con caparazones. También se ha descubierto un fragmento de hueso grabado con ocho líneas paralelas que no parecen simples marcas de descarne (el patrón grabado es deliberado y está ejecutado con un instrumento lítico). En el abrigo rocoso de Diepkloof (Sudáfrica) se han descubierto patrones grabados en cáscaras de huevos de avestruz, con hasta 270 marcas grabadas. La edad aproximada es de 60.000 años.

Tambien, hay vestigios de 'comportamiento moderno' relacionados con el uso de pigmentos, principalmente el ocre (uno de los primeros pigmentos usados por los humanos con fines artísticos). Las evidencias de uso de ocre más antiguas en África se encuentran en la formación Kapthurin (Kenia) o en Twin Rivers (Zambia) con unos 240 mil años (fragmentos de ocre con marcas de modificación como estrías y superficies friccionadas).

En Blombos se alcanza la máxima expresión del uso del ocre hace unos 100.000 años. Se ha descubierto un espacio de trabajo específico ('taller') para el procesado de este material.

Y, cómo no, los neandertales pintaban, por ejemplo, en El Castillo, La Pasiega, Maltravieso, Ardales, etc. (España) o Fumane (Italia).

Pero, lo que está claro es que ninguna especie desarrolló y diversificó el arte como nosotros. De esta forma, hasta que no llegamos nosotros a Europa desde África, este continente no se llena de color. Nosotros lo llenamos todo de color. Decoramos las paredes de las cuevas (arte rupestre), generamos arte que nos metemos/transportamos en el bolsillo (arte mueble) y también empezamos a decorar nuestros instrumentos de la vida cotidiana (como arpones, puntas, etc.). Nosotros generalizamos el arte, nosotros diversificamos la comunicación y el simbolismo. Ello nos pudo ayudar a sobrevivir.

Fotografía de las pinturas rupestres de la Cueva de Altamira.

Réplica del techo de los polícromos de la cueva de Altamira. Fuiente: Wikipedia.

Durante la prehistoria reciente surgen representaciones de divinidades asociadas a la actividad de las primeras comunidades campesinas, especialmente figurillas femeninas que se han interpretado como diosas de la fertilidad. La religión, por tanto, experimenta también profundas transformaciones respecto a épocas anteriores.

Hallazgos realizados desde los años 80 del pasado siglo en diversos abrigos del área alicantina (Pla de Petracos, Barranc de Benialí, la Sarga…) han llevado a identificar nuevos tipos de manifestaciones artísticas, asociadas a este periodo, el arte macroesquemático. Normalmente se encuentran en abrigos poco profundos y de pequeñas dimensiones, de manera que un motivo o un solo conjunto de ellos ocupan toda la superficie disponible. Se utiliza el color rojo y se representan frecuentemente figuras humanas con la cabeza a modo de círculo, los brazos y las manos levantadas y el cuerpo como una banda ancha sin detalles anatómicos; en otras ocasiones las representaciones pueden ser aún más esquemáticas, algunas de las cuáles también se identifican como cuerpos humanos.

En una amplia franja de la costa levantina se han documentado durante este periodo manifestaciones artísticas que se constituyen como uno de los testimonios más originales de la prehistoria europea. Se documentan en abrigos, en covachas poco profundas y en paredes rocosas prácticamente al aire libre, en zonas próximas a la costa mediterránea y casi siempre en parajes de montaña de climas extremos.

Peña Escrita. Fotografía de las imágenes que aparecen dibujadas en este yacimiento arqueológico.

Pintura rupestre esquemática en Peña Escrita (Ciudad Real). Fuente: Wikipedia.

Los temas suelen estar pintados en un solo color, entre los que priman el rojo y el negro. Se representan animales, figuras humanas y signos. Aparecen escenas de caza principalmente, pero también de recolección, de pastoreo, de guerra y supuestamente rituales; son muy descriptivas y naturales en los movimientos, a diferencia del arte paleolítico.

Otro aspecto muy relevante que siempre hemos pretendido comprender es el significado del arte prehistórico. El significado del arte es una de las cuestiones que permanecen plagadas de dudas por resolver. Dos son las corrientes principales de pensamiento al respecto: la idea del 'arte por el arte', con un uso puramente estético y ornamental, o la existencia de un contenido y una función en estas pinturas, en relación con lo cual se han realizado diversas propuestas: magia de propiciamiento, magia simpática orientada a la caza de animales o magia de la fertilidad, entre otras. Pero ninguna propuesta explica convincentemente la existencia del arte prehistórico.

¡Seguiremos investigando, y seguiremos disfrutando de este arte!

Referencias bibliográficas

García-Diez, M., Saura Ramos, P., de las Heras, C., Lasheras, J. A., Altuna, J., Mariezkurrena, K., et al., (2014). Arte Paleolítico en el Norte de España. In R. Sala (Ed.), Los cazadores recolectores del Pleistoceno y del Holoceno en Iberia y el Estrecho de Gibraltar: estado actual del conocimiento del registro arqueológico (Vol. 1 Paleolítico, pp. 611-678). Burgos: Fundación Atapuerca, Universidad de Burgos.

Sanchidrián, J. L. (2001). Manual de arte prehistórico. En. Barcelona: Ariel.

Santos da Rosa, D. N. (2019). La tecnología del arte rupestre levantino. Cuaderno de Arte Prehistorico, 7, 120-146. 

Viñas Vallverdú, R. (2014). Arte Rupestre Levantino: El testimonio gráfico de Los últimos cazadores-recolectores de Europa Occidental. En R. Sala (Ed.), Los cazadores recolectores del Pleistoceno y del Holoceno en Iberia y el Estrecho de Gibraltar: estado actual del conocimiento del registro arqueológico (Vol. 1 Paleolítico, pp. 612-695). Burgos: Fundación Atapuerca, Universidad de Burgos.

 

 

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