Lara Ortega Alegre Profesora de Derecho Financiero y Tributario de la Universidad Isabel I
Vie, 19/02/2016 - 17:09

Se acerca el día 20 de febrero y desde la Universidad no queremos perder la oportunidad de contarte en un breve post el porqué de este día, quién lo promueve y cuáles son los fines que se persiguen desde entonces.

El Día Mundial de la Justicia Social fue establecido mediante resolución aprobada por unanimidad en la Asamblea General de la Naciones Unidas en el año 2007, con ello se pretende que, en el marco de la globalización mundial que nos toca vivir, todos los Estados miembros dediquen este día a promover actividades concretas que ayuden a fomentar la erradicación de la pobreza, el trabajo decente, alcanzar el pleno empleo y el acceso a una justicia social igual para todos.

Para las Naciones Unidas, la búsqueda de la justicia social para todos es la razón de ser en su objetivo de promover el desarrollo y la dignidad humana. La declaración se centra en garantizar resultados equitativos para todos mediante el trabajo, la protección social y los derechos fundamentales en el trabajo.

Para todas las naciones sin excepción, la justicia social ha de ser un principio básico y necesario para la convivencia pacífica entre todas ellas. Las Naciones Unidas defienden este principio a través de acciones que promueven la igualdad de género o los derechos de los pueblos indígenas, su labor más relevante y necesaria es aquella encaminada a eliminar las barreras que enfrentan a las personas por motivos de género, edad, etnia, religión o discapacidad.

Desde su sede en Nueva York, en su mensaje para el Día Mundial de la Justicia Social del año 2010, el secretario general de la ONU Ban Ki-moon señaló: «La justicia social se basa en los valores de equidad, igualdad, respeto de la diversidad, el acceso a la protección social, y la aplicación de los derechos humanos en todas las esferas de la vida, incluso en el lugar de trabajo». Principios que hoy, seis años después, siguen siendo más importantes que nunca.

En los últimos años, con motivo del éxodo de miles de damnificados que huyen de la guerra, en el Día Mundial de la Justicia Social se ha hecho especial hincapié en tomar medidas para erradicar y luchar contra el tráfico de personas y la grave situación en la que se encuentran millones de mujeres, hombres y niños que sufren distintas formas de «moderna» esclavitud. Para ello, y en el marco de este principio básico, se han creado instrumentos como el Protocolo y la Recomendación de la OIT sobre el trabajo forzoso y la trata de personas, a fin de reforzar las iniciativas mundiales destinadas a castigar a los culpables y evitar la impunidad, algo imposible de lograr si dejamos atrás a quienes son explotados social y económicamente.

Os animo a que visitéis el apartado habilitado por la ONU en su página web para este día y conozcáis el mensaje del secretario general sobre cuáles serán las nuevas líneas a seguir para este 2016, además de documentos y enlaces relacionados que seguro os resultarán muy interesantes: http://www.un.org/es/events/socialjusticeday/background.shtml.

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