El hecho de tirar a la basura un alimento que se podría haber aprovechado tiene repercusiones en tu bolsillo pero también consecuencias directas en la seguridad alimentaria, en el cambio climático y en el medio ambiente. También es importante reflexionar sobre la incongruencia a nivel global que se está produciendo, ya que según la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) con solo un cuarto de los desperdicios de los alimentos sería suficiente para acabar con el hambre en el mundo.

Aproximadamente, un tercio de los alimentos producidos en el mundo para consumo humano se desperdician, lo que supone unos 1.300 millones de toneladas de alimentos que acaban en la basura. De estos, 88 millones de toneladas corresponden a Europa. El desperdicio de alimentos se da en toda la cadena alimentaria, desde el productor hasta el consumidor; pero es en los hogares donde se produce la mayor parte del desperdicio, alcanzando el 42% del total. Según un estudio publicado por la Confederación Española de Cooperativas de Consumidores y Usuarios en España en el 2013, el desperdicio medio por hogar es de 76 kg de alimentos al año.

A nivel  Europeo, el Parlamento ha establecido el objetivo de reducir el desperdicio de alimentos a la mitad para el año 2030 para lo cual incluye medidas para facilitar la donación de alimentos o iniciativas para aclarar el significado de “consumo preferente” y “fecha de caducidad”.  Una de las prioridades de la Unión Europea es la economía circular y la reducción de residuos; lo que supone un cambio de la economía lineal actual  a una economía circular en la que el ciclo de vida de los productos y sus materiales se extienda reduciendo la generación de residuos.

En el ámbito nacional, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación presentó en el 2013 la estrategia “Más alimento, menos desperdicio” para limitar las pérdidas y el desperdicio de alimentos y su impacto sobre el medio ambiente. Esta estrategia incluye a todos los sectores de la cadena alimentaria para contribuir a la reducción de desperdicios de alimentos.

En la industria alimentaria también se están desarrollando iniciativas encaminadas a la reducción del desperdicio de alimentos. La Asociación de la Industria Alimentaria de Castilla y León, Vitartis lidera el proyecto colaborativo GO Savefood que concentra a la mayor parte del sector agroalimentario español. El objetivo de este proyecto es establecer estrategias y potenciar la puesta en marcha de actuaciones concretas para reducir significativamente las pérdidas de alimentos. Esta iniciativa ha arrancado en mayo de 2018 con una primera fase enfocada en recopilar información de dónde se producen las pérdidas de alimentos y cuáles son las fases críticas en la industria alimentaria, y la identificación de actuaciones y buenas prácticas empresariales e institucionales que ya se están llevando a cabo. En fases posteriores del proyecto, se va a trabajar en el desarrollo de una iniciativa innovadora que permita el diseño de una estrategia de reducción de pérdidas innovadora, inclusiva y versátil para todo el sector.

Y finalmente, cada uno de nosotros como consumidores ¿cómo podemos contribuir a reducir el desperdicio de alimentos? Hay ciertas pautas que podemos tener en cuenta a la hora de comprar, cocinar y comer que pueden ser claves en la reducción del desperdicio:

  1. Planificar la compra: realizar un menú semanal, revisar el frigorífico y llevar una lista de la compra.
  2. Apostar por los productos de proximidad y de temporada y no desechar los alimentos feos porque son igual de nutritivos.
  3. Ordenar el frigorífico y la despensa colocando los alimentos que ya estaban delante y los que se acaban de comprar detrás. Sistema FIFO “first in first out”.
  4. Aplicar la creatividad para aprovechar los restos de comida o buscar nuevas recetas para utilizar la comida que tenemos en casa.
  5. Comprobar la fecha de caducidad y no confundir con la fecha de consumo preferente. La fecha de consumo preferente indica que el producto mantendrá la calidad esperada hasta la fecha señalada, pero aunque se haya pasado dicha fecha el alimento sigue siendo seguro.
  6. Conservar los alimentos adecuadamente.
  7. No tener vergüenza de pedir un recipiente en los restaurantes para llevarse las sobras.

Estos son solo algunas de las pautas pero en la web de la estrategia “Más alimento, menos desperdicio” podemos encontrar muchas más, así como consejos y recetas.

Comida en un cubo de basura

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