María Dolores Corbalán - Mié, 25/03/2026 - 13:31
Dos personas que muestran su cintura.
Serie: 'La Vitamina Inquieta' (LVII)
En los últimos años, los estudios en microbiología y nutrición han centrado su atención en un elemento poco considerado hasta hace poco en el control del peso corporal: la microbiota intestinal.
Este ecosistema de microorganismos que reside en el aparato digestivo, formado por bacterias, virus, hongos y arqueas, cumple funciones esenciales en el organismo, entre ellas la regulación del metabolismo energético.
La microbiota intestinal está formada por billones de microorganismos que coexisten en simbiosis con el ser humano. Su composición varía entre individuos y está influida por factores como la dieta, la genética, el uso de antibióticos, el estilo de vida y el entorno.

Aparato digestivo de un humano.
¿Influye la microbiota en el peso corporal?
Tradicionalmente, el peso corporal se ha explicado como el resultado del equilibrio entre ingesta calórica y gasto energético. Sin embargo, investigaciones recientes sugieren que los microorganismos que habitan en nuestro intestino podrían desempeñar un papel clave en este proceso.
Diversos estudios han demostrado que la microbiota puede influir en el peso corporal a través de varios mecanismos:
1. Aprovechamiento energético de los alimentos
Ciertas bacterias del intestino son especialmente eficaces a la hora de degradar compuestos complejos, como la fibra, transformándolos en ácidos grasos de cadena corta que el organismo puede utilizar como fuente de energía. Esto significa que dos personas pueden obtener distinta cantidad de calorías a partir de la misma dieta.
2. Control del metabolismo
La microbiota intestinal interviene en la modulación de hormonas implicadas en el hambre y la saciedad, como la Leptina y la Ghrelina, además de influir en la sensibilidad del organismo a la Insulina. Cuando este equilibrio se altera, puede favorecer el incremento de peso o dificultar su reducción.
3. Inflamación crónica de baja intensidad
Un desajuste en la microbiota intestinal, conocido como disbiosis, puede desencadenar una inflamación sistémica leve, que se ha relacionado con la obesidad y distintos trastornos metabólicos. Este estado inflamatorio puede modificar la manera en que el organismo gestiona y acumula la grasa.
4. Acumulación de grasa corporal
Determinadas composiciones de la microbiota pueden promover un mayor almacenamiento de grasa, al influir en la actividad de genes implicados en el metabolismo de los lípidos.
¿Se puede modificar la microbiota para controlar el peso?
Uno de los aspectos más prometedores de este ámbito de investigación es la posibilidad de modificar la microbiota intestinal como estrategia para influir en el peso corporal. En este sentido, numerosos estudios han analizado diferentes intervenciones como por ejemplo el consumo de probióticos, prebióticos o la adquisición de determinados patrones dietéticos, que pueden alterar la composición y funcionalidad de la microbiota, con posibles efectos sobre el metabolismo.
Se ha observado que el incremento de bacterias consideradas beneficiosas, como las bifidobacterias, se asocia en algunos casos con mejoras en indicadores metabólicos, como una mayor sensibilidad a la insulina o una reducción de la inflamación, lo que podría contribuir a la pérdida de peso o a un mejor control del mismo.

Infografía sobre la flora intestinal en el ser humano.
Aunque la microbiota representa una prometedora línea de investigación, no sustituye las recomendaciones clásicas de hábitos saludables, sino que las complementa. El futuro de la investigación podría permitir el desarrollo de estrategias personalizadas basadas en la modulación de la microbiota para prevenir y tratar la obesidad.
Editor: Universidad Isabel I
ISSN 2792-1824
Burgos, España