Sandra Lado Departamento de Comunicación. Universidad Isabel I
Vie, 18/09/2020 - 00:00

Infografía en la que aparece un ojo y diversos elementos científicos como cadena de ADN, laboratorio, células...

Si eres una persona inquieta y amante de la Ciencia que está terminando una carrera científica o un doctorado, pero no tienes claro que tu futuro está en un laboratorio como investigador, siempre se te ha dado bien explicar o incluso dar clase a otros, y crees que haces fácil lo difícil, es posible que tu vocación sea la de divulgador científico.
La divulgación científica es una profesión creativa y emocionante en la que nunca se acaba de aprender y en la que necesitas adquirir una serie de habilidades de comunicación. Un divulgador científico será una persona con vocación de comunicar, de explicar, de enseñar. Es una profesión que se puede compatibilizar con otras relacionadas con la docencia o la investigación, aunque lo más importante es tener talento e ilusión por comunicar, para explicar de manera sencilla cómo se producen los descubrimientos científicos y tecnológicos, con el fin de hacerlos accesibles a cualquier persona.


¿Cómo ser divulgador científico?

Generalmente hay dos vías de acceso a  la formación de esta profesión: a través de un máster para ser divulgador científico o con autoaprendizaje. La decisión sobre un método u otro depende de factores geográficos, económicos y de personalidad. Un máster en divulgación científica es una herramienta perfecta para explorar todas las variables de esta profesión y decidir cuál es el campo en el que te sientes más a gusto (medios de masas, redes). Puedes ganar confianza y comunicar ciencia con calidad a tu audiencia. Además, las prácticas que ofrece un máster son muy interesantes para poder diferenciarte y como puerta de acceso para darte a conocer.


Busca nichos de mercado

Nadie te va a ir a buscar a tu casa. Para ser divulgador científico tienes que ser proactivo. Busca un nicho de mercado que no se ha explotado todavía y dale tu enfoque personal. Puede ser un buen comienzo que empieces a escribir un blog sobre los temas que te interesan. Y también deberías aprovechar las oportunidades que te surjan en el mundo de las redes sociales. Las redes son un lugar perfecto para experimentar y crear una marca personal. Muchos de los grandes divulgadores científicos actuales han empezado trabajando con un blog en redes.


Aprender a comunicar es un arte

Aprender a comunicar, cómo elaborar un artículo de divulgación científica y ser un buen divulgador científico es un arte, pero se puede llegar a dominar gracias a la formación.  Hay tres tipos de profesionales relacionados con la comunicación de la ciencia: el divulgador científico, el periodista científico y el comunicador científico. En el primer caso, el máster de la universidad capacita a los investigadores para la comunicación científica de sus trabajos. En cuanto al periodista científico, la formación que ofrece este máster permite al periodista tratar la información sobre cultura científica y social con rigor. A ellos se suma el comunicador científico, que gracias a nuestro máster podría desarrollar las habilidades divulgativas de los gestores de I+D y los responsables de las áreas de comunicación de los organismos que producen conocimiento.


Divulgadores científicos famosos

Aunque la divulgación científica se ha desarrollado a lo largo de la historia, se atribuye a Galileo Galilei ser el primero en definirlo en su obra Diálogos sobre los máximos sistemas del mundo (1632) donde tres personajes dialogan durante cuatro días sobre las visiones aristotélica-ptolomeica y copernicana del Universo.
Hoy en día, la divulgación científica se realiza en todos los medios sociales, periódicos, canales de televisión como Discovery Channel o National Geographic Channel. Y algunas obras divulgativas han llegado a convertirse en verdaderos best-sellers, como Historia del tiempo de Stephen Hawking o Los Dragones del Edén, de Carl Sagan.
Entre los grandes divulgadores científicos españoles destacan los codirectores de Atapuerca (Arsuaga, Bermúdez de Castro y Carbonell) junto a nombres como Jacques-Yves Cousteau (oceanógrafo) o David Attemborough (reportajes sobre naturaleza como la serie de televisión Planeta Viviente) y empiezan a despuntar las primeras divulgadoras científicas como Dianna Cowern (física), Sonia Fernández-Vidal (física), Devorah García Bello (química) o Alice Roberts (evolución), entre una larga lista de científicos que se dedican a la divulgación de la ciencia.


Demanda de información científica

La sociedad conoce la importancia de los avances científicos y por ello, demanda cada vez más información científica, especialmente relacionada con la innovación, la ciencia y la sanidad, la nutrición, la tecnología, etc. Ser un experto en tecnología y ciencia, hace llegar a los demás los hallazgos, descubrimientos, artefactos o dispositivos que son de interés para la sociedad y que pueden cambiar su vida. Se requiere de profesionales que ofrezcan la calidad necesaria para transmitir sus conocimientos con rigor y responsabilidad. Todos esos conocimientos, las técnicas, las estrategias y las formas de comunicar se aprenden en el Máster de Divulgación Científica que este año se ha incluido como novedad en la oferta educativa de la Universidad Isabel I.
 

 

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