Facultad de Ciencias de la Salud - Vie, 27/02/2026 - 10:00
El efecto Dunning-Kruger describe la tendencia humana a sobreestimar las propias habilidades
Todos conocemos a alguien que da consejos como si fuera un experto, aunque en realidad no tenga ni idea: ese compañero que explica cómo ahorrar en impuestos tras leer un titular en Internet; la amiga que asegura que sabe todo de nutrición porque sigue unas cuentas de Instagram; o ese jefe que decide sobre un proyecto sin consultar a nadie y cree que su instinto lo resolverá todo.
La sobreconfianza es más común de lo que creemos, y a veces puede tener consecuencias serias: errores costosos, decisiones precipitadas y conflictos innecesarios. En psicología se ha estudiado este fenómeno bajo un nombre concreto: el efecto Dunning-Kruger, un sesgo cognitivo que hace que quienes saben menos tiendan a sobrestimarse, mientras que los expertos suelen subestimarse.
Qué es el efecto Dunning-Kruger: Definición y origen
El efecto Dunning-Kruger describe la tendencia humana a sobreestimar las propias habilidades cuando estas son limitadas; y a subestimarlas cuando son avanzadas. La investigación de Dunning y Kruger se centró en cómo la falta de autoconciencia puede generar una confianza desmesurada en individuos con bajo rendimiento en tareas de lógica, gramática o razonamiento.
El estudio de 1999: Justin Kruger y David Dunning
Este fenómeno, descrito por primera vez en 1999 por los psicólogos David Dunning y Justin Kruger, no solo tiene interés académico, sino un impacto directo en la gestión de equipos, selección de personal y liderazgo en las organizaciones. Comprenderlo es clave para mejorar la toma de decisiones, la productividad y la cohesión laboral.
Un ejemplo práctico, y a la vez divertido, es la historia de McArthur Wheeler. Se trata de un hecho ocurrido a mediados de 1990 en la ciudad de Pittsburgh. Un hombre de 44 años atracó dos bancos a plena luz del día al creer que el zumo de limón rociado en su cara lo hacía invisible a las cámaras. Su creencia le hizo cometer los atracos sin ocultar su rostro.
La confianza desmesurada de Wheeler en una idea equivocada lo llevó a cometer errores evidentes, demostrando que el exceso de seguridad, sin conocimiento técnico, puede ser tan perjudicial como la falta de habilidad. En criminología y psicología, este ejemplo ilustra perfectamente cómo la percepción distorsionada de las propias capacidades puede generar consecuencias tangibles.
En su estudio, los psicólogos realizaron pruebas en las que los participantes evaluaban sus competencias y comparaban los resultados con su desempeño real. Y las pruebas demostraron que los menos competentes sobrestimaban sistemáticamente sus habilidades, mientras que los más expertos mostraban modestia y dudas. Este patrón se convirtió en la base del efecto que hoy lleva sus nombres y que tiene aplicación directa en áreas como los recursos humanos y la formación corporativa.
Explicación psicológica: Por qué nuestra mente nos engaña
Nuestra mente no funciona como un medidor objetivo de la realidad, sino como un sistema que interpreta, simplifica y, en muchos casos, se protege a sí misma. Para ahorrar esfuerzo cognitivo, el cerebro utiliza atajos mentales que le permiten tomar decisiones rápidas, pero estos atajos también pueden generar errores de percepción.
En el caso del efecto Dunning-Kruger, el problema surge cuando una persona carece de los conocimientos necesarios para reconocer sus propias limitaciones. Es decir, no solo sabe poco, sino que tampoco dispone de las herramientas para darse cuenta de que sabe poco. Reconocer la propia incompetencia puede generar inseguridad, frustración o amenaza a la autoestima, por lo que la mente tiende a inflar la percepción de las capacidades propias. Así, la confianza se convierte en una ilusión reconfortante que protege del malestar, aunque se aleje de la realidad..
Paradójicamente, cuando aumenta el conocimiento, ocurre el efecto contrario. Las personas con mayor formación y experiencia suelen ser más conscientes de la complejidad de los problemas y de todo lo que aún desconocen. Esto explica por qué los perfiles más competentes tienden a mostrarse prudentes, a dudar de sus conclusiones y a valorar más la opinión de otros. En este punto, la mente deja de engañar para empezar a calibrar con mayor precisión.
El impacto del efecto Dunning-Kruger en Recursos Humanos
En entornos corporativos, el efecto Dunning-Kruger afecta a procesos de selección, clima laboral y gestión del talento. Cuando un profesional sobreestima sus habilidades:
- Toma decisiones erróneas que impactan al equipo y a los proyectos.
- Puede subestimar las competencias de sus compañeros.
- Dificulta la implantación de procesos de mejora.
Por eso, detectar y gestionar este sesgo es clave para departamentos de RRHH, líderes de equipo y formadores. La gestión por competencias, el feedback continuo y la evaluación objetiva son estrategias fundamentales para mitigar sus efectos.
Cómo afecta al clima laboral y la toma de decisiones
Este sesgo cognitivo influye directamente en la toma de decisiones estratégicas, el reparto de responsabilidades y la resolución de conflictos. Por ejemplo, un empleado que se percibe más capacitado de lo que realmente es, puede imponer soluciones erróneas o ignorar la evidencia de sus compañeros. Esto genera frustración, retrasa proyectos y aumenta la rotación de personal.
El Síndrome del Impostor: La cara opuesta de la moneda
Mientras los menos competentes sobrestiman sus capacidades, los expertos pueden subestimarse, dando lugar al síndrome del impostor. Esta dinámica refleja cómo la autopercepción distorsionada afecta tanto a la confianza como a la seguridad profesional, y por tanto, a los resultados de su trabajo.
Comprender ambas caras de la moneda es esencial para diseñar estrategias de liderazgo equilibradas, mejorar la motivación y optimizar la productividad del equipo.
Ejemplos del efecto Dunning-Kruger en el entorno laboral
- Un empleado insiste en aplicar soluciones incorrectas pese a la evidencia del equipo.
- Candidatos que exageran su experiencia en entrevistas, afectando la selección de personal.
- Líderes que toman decisiones estratégicas sin conocimientos técnicos suficientes.
- Equipos que subestiman la complejidad de un proyecto y generan sobrecostes.
- Profesionales que confían en atajos o improvisaciones sin revisar protocolos internos.
Estos ejemplos muestran cómo la incompetencia inconsciente puede afectar la productividad, la cohesión y la calidad de las decisiones en cualquier organización.
Cómo detectar y gestionar este sesgo en tu equipo
Detectar y gestionar el efecto Dunning-Kruger en un equipo requiere observar tanto el comportamiento como los resultados, más allá de la seguridad con la que se expresan las personas. Una señal habitual es la desproporción entre la confianza mostrada y el desempeño real, especialmente en quienes rechazan el feedback, infravaloran la complejidad de las tareas o asumen responsabilidades para las que no están preparados. Para gestionarlo, es clave establecer criterios objetivos de evaluación, fomentar una cultura de feedback continuo y crear espacios donde el aprendizaje y el error se entiendan como parte del desarrollo profesional. De este modo, el sesgo deja de ser un riesgo silencioso y se convierte en una oportunidad para fortalecer el talento y el rendimiento del equipo.
Estrategias de feedback continuo y evaluaciones de desempeño
El feedback constante, combinado con métricas objetivas, permite a los empleados comparar su autopercepción con la realidad, reduciendo la brecha cognitiva que genera el efecto Dunning-Kruger. Esta práctica mejora la autoconciencia y favorece la toma de decisiones informada.
La importancia de la formación para ajustar la autopercepción
La capacitación estructurada y evaluaciones prácticas permiten:
- Reconocer fortalezas y áreas de mejora reales.
- Promover la autoevaluación crítica y la reflexión.
- Mejorar la capacidad de resolver problemas con criterio objetivo.
La formación continua también juega un papel esencial. Programas como el Máster en Dirección de RRHH no solo transmiten conocimientos técnicos, sino que enseñan a gestionar la autopercepción y el desempeño de los equipos de manera objetiva.
Fomentar habilidades prácticas como la comunicación efectiva, ayudan a detectar posibles desviaciones en la gestión del talento en un departamento de Recursos Humanos: desde la selección de personal hasta la planificación estratégica de proyectos.
Estas estrategias mejoran la productividad y la toma de decisiones y fortalecen la cultura organizacional, generando entornos laborales más resilientes, conscientes y adaptativos. En este sentido, trabajar de manera estructurada sobre la autopercepción y la evaluación objetiva de competencias son un paso clave para cualquier empresa que busque maximizar su rendimiento.
Aprendizaje del efecto Dunning-Kruger
El efecto Dunning-Kruger demuestra que la confianza sin conocimiento es un riesgo, mientras que la autoconciencia y la formación son herramientas estratégicas para cualquier profesional.
Historias como la de Wheeler muestran que el error humano es previsible cuando se entiende su origen. La diferencia entre improvisar y analizar se convierte en la clave para prevenir fallos, optimizar recursos y garantizar decisiones acertadas.
Estudiar estos casos permite a los profesionales de RRHH comprender cómo la percepción distorsionada de las propias capacidades puede afectar tanto a individuos como a organizaciones.