Grupo con el que Mario trabajó en Italia

Grupo con el que Mario Barcenilla Díez trabajó en Catania (Italia) en su movilidad internacional de prácticas de la Universidad Isabel I.

18 de septiembre de 2026. Las movilidades internacionales de prácticas de la Universidad Isabel I permiten al alumnado completar su formación en empresas y organizaciones europeas, conocer otras formas de trabajar y desarrollar competencias que difícilmente se adquieren únicamente en el aula. Las experiencias de Melania, Mario y David muestran que salir al extranjero supone mucho más que añadir una línea al currículo; representa una oportunidad para crecer profesional y personalmente.

Trabajar con deportistas de élite en Londres, conocer nuevas metodologías de intervención con personas con diversidad funcional en Sicilia o desarrollar herramientas tecnológicas para la industria musical en Grecia. Aunque se trata de experiencias muy diferentes, las tres forman parte de las movilidades internacionales de prácticas realizadas por estudiantes de la Universidad Isabel I durante el curso 2025-2026 en el marco del programa Erasmus+.

Cada estudiante emprendió el viaje con unas expectativas distintas y encontró un aprendizaje que trasciende los conocimientos técnicos. Adaptarse a otro idioma, integrarse en un equipo internacional, conocer nuevas formas de organización y desenvolverse fuera de la zona de confort son algunos de los retos que acompañaron sus respectivas estancias.

Del laboratorio al deporte profesional: nutrición de alto rendimiento en Londres

Cuando Melania Domínguez Gutiérrez, estudiante del Grado en Nutrición Humana y Dietética, comenzó sus prácticas en la empresa Orreco, en Londres, sabía que iba a trabajar en un entorno altamente especializado. Lo que no imaginaba era el grado de integración que encontraría desde el primer día. “No me trataron como una estudiante en prácticas, sino como una más del equipo”, resume al recordar su estancia.

Orreco trabaja con deportistas de élite de distintas disciplinas, especialmente fútbol, tenis y baloncesto profesional. La empresa analiza biomarcadores para evaluar el estado fisiológico de los atletas y detectar factores que pueden influir en su rendimiento, recuperación y riesgo de lesión.

Melania en Londres

Melania Domínguez en sus prácticas en Londres con un compañero de trabajo.

Durante dos meses, Melania participó en tareas de laboratorio, investigación y análisis de muestras biológicas relacionadas con el estrés oxidativo, la inflamación y la recuperación muscular. El objetivo era proporcionar información útil a médicos, nutricionistas y preparadores físicos para orientar las decisiones sobre alimentación, entrenamiento y descanso.

“Es algo completamente diferente a lo que había visto hasta ahora. Analizábamos biomarcadores que ayudan a saber si un deportista necesita modificar la nutrición, el entrenamiento o los tiempos de recuperación", señaló.

La estancia también le permitió acercarse al ámbito investigador. Uno de sus compañeros compaginaba su trabajo con un doctorado en St Mary’s University y la invitó a conocer el funcionamiento de sus laboratorios.

La experiencia supuso, además, un reto lingüístico. Aunque Melania había vivido anteriormente en el Reino Unido y dominaba el inglés, desenvolverse en un entorno científico le exigió familiarizarse con un vocabulario muy específico. ”Aprendes muchísimo. No solo por el idioma, sino porque descubres que existen muchas más salidas profesionales de las que imaginabas”, concreta.

La empresa valoró positivamente su trabajo y dejó abierta la posibilidad de mantener el contacto profesional.

Sicilia: aprender psicología escuchando más que hablando

La experiencia de Mario Barcenilla Díez, estudiante del Grado en Psicología, comenzó en Catania (Italia), donde desarrolló sus prácticas entre abril y junio.

La Universidad me apoyó en todo momento”, explica tras su experiencia.

SCS Controvento trabaja con personas con trastorno del espectro autista y discapacidad intelectual para fomentar su autonomía personal. La organización apuesta por enseñar habilidades que permitan a las personas usuarias desenvolverse con mayor independencia en su vida cotidiana. Mario participó en actividades prácticas relacionadas con el uso del transporte público, la gestión del dinero, las compras y la convivencia en pisos tutelados.

Uno de los aspectos que más le sorprendió fue comprobar que el objetivo no consistía en proteger continuamente a las personas usuarias, sino en proporcionarles herramientas para que pudieran tomar sus propias decisiones. ”He aprendido que muchas veces la psicología empieza simplemente observando y escuchando. Pasar tiempo con una persona, entender cómo se comunica y respetar sus tiempos puede ser tan importante como cualquier técnica que estudias en los libros”, sintetizó como parte de su trabajo diario en esta asociación.

Mario en Italia

Mario Barcenilla en sus prácticas en Italia con un compañero haciendo la señal de victoria.

La estancia también le permitió comparar los modelos de atención de Italia y España. Aunque observó diferencias en los recursos especializados disponibles, encontró planteamientos de interés en la manera de promover la autonomía y la inclusión social. “Esa comparación te obliga a cuestionarte muchas cosas. No se trata de decir qué país lo hace mejor, sino de aprender de ambos modelos”, argumentó.

Para Mario, las prácticas internacionales contribuyen a desarrollar capacidades que trascienden los contenidos académicos. “Salir de casa, resolver problemas, comunicarte en otro idioma y adaptarte continuamente también forman parte de la formación de un psicólogo”, concluyó.

Tecnología para impulsar la música desde Grecia

La tercera experiencia transcurrió en Atenas, donde David Esteban Correa, estudiante del Grado en Ingeniería Informática y el Grado en Administración y Dirección de Empresas, realizó sus prácticas en The Factory Music Group.

Su estancia le permitió unir dos de sus principales intereses: la tecnología y la música. Antes de comenzar sus estudios universitarios había formado parte de varios grupos y participado como bajista en giras internacionales, pero hasta entonces no había contemplado la posibilidad de conectar profesionalmente ambas disciplinas. “Siempre había visto la informática y la música por separado. Aquí he descubierto cómo la tecnología puede ayudar a impulsar la carrera de los artistas”, matizó al resumir su trabajo internacional.

Su principal proyecto consistió en desarrollar una plataforma capaz de recopilar y analizar información sobre artistas griegos. La herramienta reunía datos procedentes de redes sociales para facilitar la toma de decisiones del sello discográfico.

David en Grecia

David Esteban Correa en sus prácticas en Grecia.

Durante las prácticas conoció recursos como el web scraping, un conjunto de técnicas que permite extraer y procesar automáticamente información disponible en páginas web. “En la Universidad aprendes las bases. Después, cuando llegas a una empresa, descubres nuevas tecnologías y entiendes cómo aplicarlas en proyectos reales”, indicó David.

El carácter internacional de la empresa fue otro de los aspectos destacados de su estancia. David compartía oficina con profesionales y estudiantes procedentes de Francia, Alemania, Tailandia y el Reino Unido, y utilizaba el inglés como lengua habitual de trabajo.

La experiencia ha reforzado su propósito de trabajar en empresas tecnológicas internacionales, especialmente en ámbitos como la inteligencia artificial y la ciberseguridad. “Mi sueño es desarrollar mis propios proyectos tecnológicos y trabajar para empresas internacionales. Esta experiencia me acerca un poco más a ese objetivo”, aseveró al hablar de sus proyectos de futuro.

Mucho más que unas prácticas

Las experiencias de Melania, Mario y David representan tres itinerarios académicos y profesionales diferentes, pero permiten extraer una conclusión común, que realizar prácticas en el extranjero amplía la manera de entender la profesión.

Además de adquirir conocimientos técnicos y experiencia laboral, estas movilidades permiten convivir con otras culturas, participar en equipos internacionales, resolver situaciones imprevistas y desenvolverse con autonomía en contextos desconocidos.

Las movilidades internacionales de prácticas de la Universidad Isabel I convierten así el aprendizaje académico en una experiencia profesional real. Constituyen una oportunidad para conocer nuevas salidas laborales, ampliar horizontes y regresar con una visión más amplia de la profesión y de las posibilidades de futuro.