Facultad de Criminología Universidad Isabel I
Mar, 22/02/2022 - 12:20

Seguridad, persona con una huella dactilarLa seguridad, clave fundamental en eventos multitudinarios.

Organizar un acto o encuentro conlleva unas responsabilidades entre las que destaca la seguridad en eventos. Para asegurar este aspecto, la prevención y la anticipación son los dos factores determinantes en cualquier operativa. Una planificación eficaz aborda la prevención mediante la identificación, eliminación y control de riesgos. El tamaño, el tipo y la duración del evento marcará las dimensiones de la planificación para que todo esté medido y el personal pueda reaccionar a tiempo ante cualquier imprevisto. Para el diseño, implementación y seguimiento de estos protocolos de seguridad de eventos se necesitan profesionales bien formados cuyas habilidades y conocimientos son adquiridos, cursando un Grado en Seguridad

Modelo de plan de seguridad para eventos

El plan de seguridad de un evento persigue el reto de proteger la integridad física de todos los agentes implicados en dicho acto (organizadores, invitados, personal, ponentes…) y salvaguardar las instalaciones que acogen la convocatoria. La seguridad en grandes eventos pasa por tener muy en cuenta los siguientes conceptos: 

Identificación y valoración de amenazas

En esta fase de la planificación de eventos el objetivo es identificar las amenazas para valorarlas y catalogarlas en función de su nivel de peligrosidad y de su importancia. Examinar exhaustivamente el contexto en el que se va a celebrar el evento es el camino para poder detectar estas amenazas. Así, hay que evaluar la ubicación del acto, fijándose en aspectos como la iluminación de la zona, la cercanía con áreas de inseguridad o el nivel de accesibilidad y comunicación que tiene el enclave. También hay que evaluar la instalación. Es preciso certificar si cuentan con un determinado nivel de seguridad como equipamiento contra incendios, sistema de alarmas, control de accesos, si cuenta con personal capacitado para situaciones de crisis y primeros auxilios, entre otros aspectos. No hay que pasar por alto el aspecto meteorológico y es que cambios climáticos como tormentas intensas, sismos o inundaciones pueden afectar a la duración de un evento y provocar situaciones de pánico, que deben ser controladas correctamente.

Todos bien informados

Comunicación rápida y eficaz. Eso es lo que tiene que tener todo el personal involucrado en la organización de un evento para estar preparado a la hora de manejar cualquier situación de riesgo que pudiera aparecer. El responsable del grupo de seguridad será el encargado de dar las indicaciones y los pasos a seguir al resto de miembros de la organización para afrontar cualquier situación. Este punto debe ser obligatorio en cualquier plan de normas de seguridad en eventos. 

Control de masas

Uno de los objetivos de la seguridad en grandes eventos como eventos deportivos o conciertos, es evitar cualquier tipo de disturbio que involucre un elevado número de personas. 

El control de masas en eventos deportivos explicado por Víctor Rodríguez, docente de la Universidad Isabel I.

Los factores que pueden llevar a un disturbio en masa son la imitación, el beneficio del anonimato, el contagio emocional y el pánico. Para prevenir este tipo de situaciones hay que tener una visión muy pormenorizada de la ubicación de los asistentes al evento y ubicar al personal necesario de forma acorde para que no se produzcan incidentes y que no quede ningún área de la instalación sin la supervisión necesaria.  

Manejo de contagio emocional y pánico

Las medidas de seguridad para un evento tienen que tener muy en cuenta estos dos aspectos, que pueden provocar un desastre potencial que precise de actuaciones extremas de seguridad. Para minimizar su impacto es necesario siempre una respuesta inmediata. Para afrontar este tipo de situaciones de un modo rápido y eficaz el personal deberá estar adecuadamente formado en la materia, algo trascendental en la seguridad para eventos. 

Planes de contingencia y evacuación

La seguridad de un evento puede verse comprometida por distintas circunstancias, y por eso deben ponerse en práctica planes de contingencia adecuados para la gestión de emergencias. Lo rápido que se actúe ante cualquier situación adversa es vital, y es que retrasar una acción unos minutos es la diferencia entre atender un accidente desafortunado y sostener una situación irremediablemente trágica. Los planes de contingencia deben ser flexibles al contexto y a las circunstancias que rodean al evento en cuestión.   
 

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