Sandra Lado Departamento de Comunicación. Universidad Isabel I
Lun, 05/10/2020 - 00:00

Manos de varias personas sobre un contrato, con la imagen de fondo de la balanza de la justicia

Los primeros pasos que debes dar para saber cómo ejercer la abogacía comienzan en los años de formación, con las prácticas, que son el primer contacto con el mundo laboral. Las ventajas de realizar prácticas para empezar a ejercer la abogacía mientras todavía estás estudiando te permiten conocer cómo funciona un despacho en el día a día y cuál es la rama del Derecho que más te puede interesar y en la que te puedes especializar, porque la especialidad va a ser fundamental para convertirte en un buen abogado.

Conviene la especialización

Junto a las especializaciones tradicionales ( civil, penal, mercantil, contencioso administrativo, tributario, laboral, etc.) surgen en los últimos años otros campos relacionados con la digitalización (delitos informáticos, derecho de las TIC, propiedad intelectual…) o nuevas profesiones como el Delegado de Protección de Datos, que une competencias jurídicas e informáticas. Las formas de ejercer la abogacía en España son muy diversas, tantas como especialidades existen en el grado que te permiten ejercer la profesión allí donde tengan que aplicarse leyes, que estén reguladas por la sociedad. Pero para ello, es necesario completar la formación del grado en Derecho y no sólo eso, también beneficiarte de las prácticas en las empresas además de buscar una ampliación de tu formación con la internacionalización y la profundización en Derecho Europeo a través del Máster para Ejercer la Abogacía

¿Qué requisitos son necesarios para ejercer la abogacía?

La primera y fundamental es tener una licenciatura o Grado en Derecho y realizar un posgrado o Máster Oficial en Ejercicio de la Abogacía. El tercer requisito es superar el examen de acceso que convoca el Ministerio de Justicia. Aquí te damos 5 consejos para preparar el examen de acceso a la abogacía. Con estos requisitos, tras superar la etapa formativa, se obtiene el Título Profesional de Abogado, con lo que ya se puede solicitar la inscripción en un Colegio Oficial de Abogados (83 en toda España).

Una vez colegiado una opción interesante sería acceder como  abogado al turno de oficio. En este caso es necesario que el abogado en ejercicio aporte una experiencia de, al menos, 3 años como profesional. Además, tendrá residencia habitual y despacho abierto en el ámbito del colegio donde se solicita la inscripción en el turno de oficio. Tendrá un diploma del curso de la Escuela de Práctica Jurídica o cursos equivalentes homologados por el colegio de abogados, o habrá superado las pruebas de acceso a los servicios de turno de oficio que establece la Junta de Gobierno del Colegio de Abogados. En ocasiones, incluso son necesarios méritos y circunstancias que garantizan su capacidad para prestar los servicios en el turno de oficio.

Pero si lo que quieres es formar parte del cuerpo jurídico de la Administración Pública como abogado del Estado, que depende del Ministerio de Justicia, es necesario presentarse a una oposición, una vez obtenido el Grado de Derecho. El Ministerio de Justicia realiza la convocatoria pública para cubrir las plazas que necesite. Para presentarse a esta oposición es necesario tener, además del título de Grado en Derecho, la nacionalidad española. Ser mayor de edad, no padecer enfermedad incompatible con el desempeño de las funciones del puesto de trabajo o no haber sido expedientado mediante expediente disciplinario de cualquier Administración Pública.

Obtener este Grado en Derecho te abre la puerta a otras profesiones como procurador, notario, juez o registrador de la propiedad a las que se accede también con una oposición. El Máster para ejercer la Abogacía te prepara para ser abogado. 

Cualidades valoradas para ejercer la abogacía

Las habilidades básicas para ser un abogado eficaz suelen ser la oratoria, la negociación, el trato con los clientes o la gestión del tiempo.

Es recomendable que el abogado para ejercer la abogacía sea ágil en la toma de decisiones y flexible para adaptarse a los giros que se produzcan durante el juicio. Además, será resolutivo, pero también paciente, para poder gestionar las tensiones del día a día. Será discreto y ético, con la obligación de respetar el secreto profesional y velar por el cumplimiento de la Ley.

El abogado que además domine con habilidad la comunicación no verbal, modulando la voz para captar el interés, utilizando gestos o expresiones que revelen aprobación o disgusto… será un experto en el arte de la negociación, con la capacidad de alcanzar acuerdos extrajudiciales sin necesidad de pasar por el tribunal, en un proceso que puede llegar a durar años. Y aquí tienes las 4 claves para ser un buen abogado y rozar la excelencia.

La ética profesional del abogado

Por ello, un abogado necesita tener la habilidad para captar clientes, apoyarse en las nuevas tecnologías y las herramientas de captación online de clientes para abogados. Ejercer la abogacía es una profesión que  necesita generar confianza en su cliente, y eso se consigue con integridad, sinceridad y confianza. El abogado tiene en sus manos la posibilidad de ganar o perder un litigio y una persona que hable bien de sus servicios, es la mejor campaña de marketing. Es necesario para ello, ser responsable y cercano al cliente, con una ética fuera de toda duda, con la preocupación de arreglar los problemas de quien le contrata. Y eso requiere, en algún caso, renunciar o rechazar algunos casos porque la ética no te lo permita, porque el cliente no te transmite confianza o es imposible poder empatizar con la otra persona para trabajar para resolver su problema.

La formación no acaba nunca

Cuando un egresado recibe el título de Grado en Derecho, y quiere ejercer en España, debe saber que la formación de su vida profesional no ha hecho más que empezar. Un abogado nunca termina de estudiar porque debe estar al día de la legislación y jurisprudencia.  Puedes ampliar tu formación con un Máster en Prevención de Riesgos Laborales, Gestión de Proyectos, Marketing Digital…  Este es otro de los encantos y retos de la profesión de Letrado: el estímulo intelectual constante para tratar de ganar el mayor número de casos para tus clientes, siempre, con la mejor formación.

 

 

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