Del dicho al hecho histórico: ¿de dónde viene la expresión «El que se pica, ajos come»?
Ilustración: Fernando Serra

Para encontrar el origen de la expresión «El que se pica, ajos come», os proponemos un viaje a la Italia del Renacimiento, concretamente a la bella Florencia, donde el ilustrado Marsilio Ficino publicó la mayoría de sus obras. Una de ellas, titulada Tres libros sobre la vida, contiene algunos párrafos sobre la capacidad curativa que se le suponía por aquella época a algunos alimentos.

Es en uno de estos epígrafes, el dedicado a las dolencias y achaques relativos a la piel, donde encontramos la siguiente referencia:

«Colui che soffre di pelle secca, la mela mangia, et colui che di prurito, l’aglio mangia» («Quien sufre de piel seca, manzanas come y quien de picor, ajos come»).

Al parecer, en la Florencia del siglo XV era frecuente aplicar dientes de ajo sobre la piel con la intención de aliviar el picor, de ahí que Ficino utilizase esta frase en sentido literal y no con el que la utilizamos hoy en día, cuando queremos referirnos a aquellos que se sienten aludidos ante un comentario crítico o despectivo.

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