Alberto Romero Molero Director del Grado en Historia, Geografía e Historia del Arte
Jue, 26/11/2020 - 17:52

Imagen de Isabel la Católica de la Universidad Isabel I

Coincidiendo con el 516 aniversario de la muerte de Isabel I de Castilla tal día como hoy, el 26 de noviembre de 1504, recordamos el artículo elaborado por el Vicerrector de Ordenación Académica y Director del Grado en Historia y Geografía, Alberto Romero Molero para la Revista de la Universidad en 2018. La historia de una mujer extraordinaria, adelantada a su tiempo, ejemplo de fortaleza y fuertes convicciones morales. Alberto Romero lo explica así:

También conocida popularmente como «Isabel la Católica», nació en la localidad abulense de Madrigal de las Altas Torres el 22 de abril de 1451. Titular del trono de Castilla, no estaba destinada a encabezar el reino hispano, el cual llevó a su máxima categoría en un momento clave para la historia de Occidente: la transición entre la Edad Media y el Renacimiento. La figura de Isabel, con sus luces y sus sombras, es –sin lugar a dudas- una de los más relevantes no solo de nuestra Historia, sino de la de la propia Europa.

Su instrucción holística en el campo de las Humanidades estuvo centrada en ámbitos como la retórica, la pintura, la gramática, la filosofía o la Historia, formación que influiría con determinación en sus acciones de gobierno, dentro de una corte dominada por hombres. Prueba de ello son la potenciación del mecenazgo, el apoyo a la imprenta y al comercio de libros o la protección regia a las universidades, entre otras.

Asimismo, fue reina consorte del Reino de Aragón al contraer matrimonio con Fernando II en 1469, cuya alianza permitió la unificación de la corona hispánica y la finalización de la Reconquista con un cuidado equilibrio de poder. Dicho proyecto político conllevó en paralelo la expulsión de los judíos, la reforma de la Iglesia y la fundación de la Inquisición, en aras de la unificación ideológica.

La exitosa política exterior expansionista llevada a cabo por Isabel y Fernando tuvo como máximo exponente el descubrimiento de América. El papel de la reina fue decisivo, apoyando personalmente la iniciativa del genovés Cristóbal Colón para tal magna empresa, así como su destacada labor en la protección de los indígenas.

Isabel I de Castilla falleció en Medina del Campo el 26 noviembre de 1504, aunque su legado sigue presente en la actualidad. Desde nuestra institución académica reivindicamos su figura histórica, y le rendimos homenaje adoptando su nombre.

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