¿Sabías que existen varios tipos de universidades? Pues es así. No solo existe la clásica universidad que conocemos, sino que, producto del desarrollo de los seres humanos, también se han modificado la forma y el fondo de lo que hoy día conocemos como universidad. Según la Real Academia Española[1], la palabra «universidad» viene del latín universĭtas, -ātis, y dentro de sus acepciones se encuentran:

1.- Institución de enseñanza superior que comprende diversas facultades, y que confiere los grados académicos correspondientes. Según las épocas y países puede comprender colegios, institutos, departamentos, centros de investigación, escuelas profesionales, etc.

2.- Edificio o conjunto de edificios destinado a las cátedras y oficinas de una universidad.

3.- Instituto público de enseñanza donde se hacían los estudios mayores de ciencias y letras, y con autoridad para la colación de grados en las facultades correspondientes.

     Seguramente los que lean estas líneas estarán mayoritariamente de acuerdo con alguna de estas acepciones. Un poco más o un poco menos, nos resulta familiar esto que el diccionario señala sobre lo que significa la institución que en este momento nos congrega. Desde un punto de vista más institucional, en España podemos señalar cuatro tipos clásicos de universidad en virtud de su nivel de adscripción, metodología o marco regulatorio. Veamos de qué se trata:

Tabla 1

Tipo y descripción de las universidades en España

Tipo

Descripción

 

Universidad

pública

Las universidades públicas son aquellas instituciones creadas por ley de la Asamblea Legislativa de la comunidad autónoma en cuyo ámbito territorial vayan a establecerse y también aquellas creadas por ley de las Cortes Generales, a propuesta del Gobierno y de acuerdo con la comunidad autónoma donde vayan a establecerse.

 

Universidad

privada

Son universidades privadas aquellas creadas por personas físicas o jurídicas en virtud del apartado 6 del artículo 27 de la Constitución española, y con sometimiento a lo dispuesto en la Ley Orgánica 6/2001 de Universidades.

 

Universidad on line

Son universidades que ofrecen estudios universitarios bajo el modelo del e-learning y que pueden ser tanto públicas como privadas. La oferta educativa contempla los tres ciclos formativos igual que en las universidades presenciales (grado, máster y doctorado), el aprendizaje a lo largo de la vida y el mejoramiento profesional.

 

Universidad

especial

Son universidades especiales aquellas que ofrecen enseñanza de segundo y tercer ciclo, especializándose así en la oferta de cursos de posgrado (especialización, máster y doctorado). Pueden ser instituciones públicas o privadas.

Fuente: elaboración propia (2015)

                                                        Tal y como se observa en la tabla anterior, esta clasificación suele ser la más conocida y sirve de base para iniciar un estudio sobrchicos en bibliotecae el tipo de universidad. A partir de esto, el análisis de esta institución debe obligatoriamente pasar por el reconocimiento de su identificación institucional, ya que su desarrollo y funcionamiento va a responder precisamente a esa identidad que la define. Así como existe diversidad de instituciones universitarias, también hay un número importante de concepciones sobre la misma. Esta afirmación nos permite apreciar la complejidad que rodea el sistema universitario, y más aún como objeto de estudio. De tal manera que, según señala Brunner (2012):

El pensamiento comunitarista contemporáneo concibe a la universidad como una comunidad de lugar, de ideas y de la memoria; una república participativa del saber, entonces, basada en el diálogo continuo y en la deliberación racional. (p. 28)

     De tal modo, la evolución de la Universidad como institución ha experimentado una serie de transformaciones que han dado pie al surgimiento de diversas concepciones que, bajo el nombre de «universidad», han surgido al lado del contexto en donde estas se encuentran. El reconocimiento de la Universidad como institución puede iniciarse con las consideraciones que propone Moles (2006):

La Universidad en sus orígenes respondía a una misma necesidad general de promoción de liderazgo en diversos entornos locales concretos. Así, las universidades de París y Oxford se generan a partir de un sistema corporativo de profesores, resultado de la organización gremial del conocimiento de modo parecido a los gremios de artesanos. De su lado, las universidades de Bolonia y Salamanca se organizan a partir de corporaciones de estudiantes al modo del «estudio general». En el primer supuesto –París y Oxford- la estructura universitaria resulta de la lucha por el control de la expedición de licencias para enseñar: En el segundo –Bolonia y Salamanca- del «poder» de los estudiantes, constituidos en epicentro del sistema –el mismo rector de Bolonia era un estudiante-, en la medida en que el sistema se centraba más en el estudiante que en el profesor. (p. 25)

     Sin embargo, a partir de los autores y documentos revisados, el desembocar en una definición de lo que se entiende por Universidad se ha expuesto de manera algo tímida; no obstante, el deber ser de la Universidad o la caracterización de lo que ella debe realizar como misión ha sido manifestada con mayor holgura. Ahora bien, constituye un punto de referencia el evocar grosso modo los orígenes de la Universidad. Así y según González Cuevas (1997):

La Universidad, como institución, data de la Europa medieval. Aunque tiene antecedentes en la cultura griega, romana y arábica, las primeras instituciones con una organización formal nacieron en Europa occidental. Bolonia y París representan los prototipos de universidades medievales, tanto por su antigüedad como por su forma de organización. Se considera que, aunque evolucionaron paulatinamente, para el siglo XII ya estaban constituidas como tales. (p. 1)

     Efectivamente, la Universidad como institución es una organización de larga data. Con el desarrollo de la sociedad, paulatinamente su nivel de complejidad ha cambiado y ha dado pie a una institución que se ha conducido a partir de la generación de conocimiento, es decir,  «la Universidad moderna se caracteriza por su naturaleza contradictoria: tradición versus innovación, anquilosamiento versus renovación, estatismo versus dinamismo. Estos binomios hacen de la educación superior actual un ámbito en proceso evolutivo constante». (Sánchez y Zubillaga, 2005, p. 169)

     Por otra parte, y aunque parezca un pretérito muy lejano, hacia 1930 Ortega y Gasset expone sus ideas universitarias en su obra La misión de la Universidad. En dicha obra, el autor presenta un ideario de lo que él concibe que debe entenderse como Universidad a partir de una postura crítica de lo que para entonces constituía la vida universitaria.

Uno de los males traídos por la confusión de ciencia y Universidad ha sido entregar las cátedras, según la manía del tiempo, a los investigadores, los cuales son casi siempre pésimos profesores, que sienten la enseñanza como un robo de horas hecho a su labor de laboratorio o de archivo. (Ortega y Gasset, 2001, p. 18)

     Dada la cita anterior, vemos que para entonces, Ortega y Gasset se mostraba crítico hacia lo que él estaba observando respecto a lo que ocurría en la Universidad y posiblemente esta idea tenga hoy día más vigencia que nunca. Sin embargo, hay algo más. Esa institución que llamamos Universidad no es una isla, con lo cual, debe obligatoriamente circunscribirse al contexto al que ella pertenece. Así y según Moles (2006):

El contexto de la educación superior está sometido hoy a profundos cambios que generan, a su vez, nuevas formas de prestación del servicio. La aparición de nuevos usuarios, la alteración de las clásicas vías de financiación pública y los cambios surgidos en el entorno económico global nos sitúan frente a un escenario radicalmente distinto del que configuraba la Universidad del pasado siglo XX. (p. 18)

                                                      Ese mismo contexto ha propiciado el surgimiento de diversas tipologías de instituciones universitarias respondiendo a un chicos apuntandoconjunto de intereses tanto particulares como sociales. Esta variedad nos permite apreciar cómo la Universidad ha sido objeto de modificaciones sustanciales en función de la realidad en donde se circunscribe. Por lo tanto, el advenimiento de nuevas propuestas institucionales hace que la exploración de lo que se conoce como Universidad trascienda más allá de la tradicional clasificación entre instituciones universitarias públicas o privadas, identificando con ello la complejidad y el universo amplio de lo que se conoce como sistema universitario. De tal modo, la esfera de la institucionalidad universitaria no se ve coaccionada por un único marco regulatorio, sino que efectivamente y a partir de las posibilidades que la normativa ofrece, nacen universidades sectorizadas según campos de intereses identificados. En este orden de ideas Brunner (2012) clasifica la diversidad de formas institucionales universitarias de una manera muy singular, y seguramente hasta este momento muchos de los que lean estas líneas no sabían que existían universidades tan singulares o poco conocidas. En la siguiente tabla podemos observar de qué se trata:

Tabla 2

Diversidad de formas institucionales universitarias según Bruner (2012)

Tipología

Descripción

Según su naturaleza jurídico-institucional

Universidades de carácter público, universidades privadas y universidades privadas subsidiadas.

Según su misión

Universidades de oferta elitista, religiosa, de absorción de demanda, universidades privadas de élite/semiélite, de identidad, no de élite/absorción de demanda.

Según su función

Universidades: de la tercera edad, de ciencias aplicadas, a distancia, abiertas, populares, tecnológicas, multiculturales, del trabajo, de investigación, docentes, empresariales, metafísicas, burocráticas, líquidas, cosmopolitas, libidinales, auténticas, ecológicas, terapéuticas.

Según su trayectoria histórica

Universidades tradicionales o de larga data.

Según los sucesos

históricos del siglo XX

en América Latina

Universidades: autocratizantes, burguesas, torres de marfil, de abogados, profesionalizantes, dependientes, comprometidas, militantes, intervenidas o liquidadas, confesionales y republicanas.

Fuente: elaboración propia (2015) con datos tomados de: Bruner (2012)

     De seguro que todo aquel que tenga la oportunidad de revisar la tabla anterior se estará preguntando si realmente estos tipos de universidades existen. Efectivamente, así es. De tal manera, ya no sería correcto señalar como característica universitaria el que no se adapte a algunas necesidades de corte social, solo que esas necesidades no pueden justificar la distorsión de lo que debe ser una institución dedicada a la transmisión de valores y cultura. ¿Y tú? ¿Conoces alguna de estas universidades?

 

Referencias bibliográficas

Brunner, J. (2012). La Universidad: ¿comunidad de mercado o posmoderna? Bordón. Revista de Pedagogía, 64(3), 12, 27-38.

González Cuevas, O.  (1997). El concepto de Universidad. Revista de la Educación Superior. 1-16.

Moles, R. (2006). ¿Universidad S.A.? Público y privado en la educación superior. Madrid: Ariel.

Ortega y Gasset, J. (2001). Misión de la Universidad [con indicaciones y notas para los cursos y conferencias de R. Palma]. Recuperado de http://www.esi2.us.es/~fabio/mision.pdf.

Sánchez, P., y Zubillaga, A. (2005). Las universidades españolas ante el proceso de convergencia europeo: análisis de las medidas institucionales y acciones de aplicación y coordinación. Revista de Educación (337), 169-187.

 

[1] http://lema.rae.es/drae/?val=universidad

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