Noemí Pérez-Macías Martín Profesora del Grado en ADE de la Universidad Isabel I
Mié, 10/04/2019 - 13:39

Metodologia para el Trabajo Fin de Grado

El Trabajo Fin de Grado -en adelante TFG- “se presenta como un espacio y un tiempo propicio para que el alumnado, al final de su proceso inicial de formación, vuelque y demuestre su capacitación como profesional” (Rodríguez, 2012). El TFG se puede abordar de muy diversas formas, si bien, si tuviera que apostar, estoy convencida de que la mayor parte de los alumnos optará por una metodología cuantitativa, empleando encuestas para la obtención de datos y métodos estadísticos para su análisis. Pero, ¿y si es el desconocimiento de metodologías cualitativas lo que hace que nuestros alumnos opten por metodologías cuantitativas para sus análisis?

Por ello, en aras de ayudar a nuestros estudiantes, se va a tratar de mostrar a través de este blog, algunas de las herramientas cualitativas existentes, que les puedan permitir recolectar datos de un modo diferente. Para ello, se ha procedido a seleccionar un artículo y/o libro para cada una de las herramientas que pretendemos explicar (Observación Participante, Entrevista individual, Experiencia de Vida, Grupo de discusión, Estudio de Caso, y método Delphi entre otros) siendo éstos, la base instrumental que nos permitirá explicar las mismas.

Comenzamos con la Observación Participante – en adelante OP-. La OP entraría dentro de lo que se llama métodos etnográficos. Dentro de este concepto, podríamos incluir también las entrevistas y el análisis de datos. El artículo objeto de estudio (kawulich, 2005) habla de la OP, como una de las herramientas con las que podemos contar para recolectar datos en las investigaciones cualitativas. Esta herramienta ha sido muy empleada en estudios antropológicos y sociológicos, siendo cada vez más empleada en el campo de la educación.

El trabajo de la OP, es un trabajo que requiere de mucha paciencia. Asimismo, para que adquiera un alto nivel de confiabilidad es necesario que exista un compromiso prolongado entre el investigador y la comunidad (grupo observado). Por tanto, podemos decir que la OP se consigue, cuando el investigador se convierte en parte de la comunidad. Esta herramienta nos ayuda en muchas ocasiones a responder preguntas de investigación, construir teorías o generar hipótesis.

El objeto del uso de OP no es otro que obtener datos más realistas, objetivos y precisos que sería difícil de obtener si no utilizásemos este tipo de herramienta. Del mismo modo, gracias al uso de la OP podemos conseguir entre otros, aprender el lenguaje nativo (conceptos que pueden ser claves), ver cuál es la perspectiva del observado desde su propia cultura (EMIC[1]) y obtener resultados más fidedignos ya que la reactividad es menor (los observados actúan de una forma más natural). Todo esto, nos induce a pensar que el uso de esta herramienta combinada con otras estrategias de investigación cuantitativa como pueden ser, las encuestas, los cuestionarios, etc.; conseguiría mejorar la validez de la investigación.

Si bien es cierto que esta herramienta tiene muchas ventajas, en la OP no todo es perfecto ya que conlleva sus riesgos como, la pérdida de objetividad y el convertirte en nativo (parte del grupo investigado). Asimismo, hay que ser consciente de las limitaciones que conlleva la OP, ya que aspectos tales como, el género, etnia, clase social, etc., pueden afectar no sólo a la observación sino también al análisis y la interpretación de los datos.

Kawulich (2005), en su artículo, menciona que el investigador puede adoptar cuatro posturas de observación, estas son: participante completo, participante como observador, observador como participante y el observador completo. Siendo según la autora, la más ética la de observador como participante en la que todos conocen la identidad del investigador, el grupo es el que controla la información y el investigador es un medio. Algo en lo que estoy totalmente de acuerdo con la autora, si se quiere conseguir un buen conocimiento y entendimiento de las actividades de la comunidad.

Ahora bien, cómo el investigador descubre qué observar. Pues bien, esta es otra de las preguntas que pueden surgir a la hora de hacer OP. La autora comenta que la OP comienza con la pregunta de investigación. Al principio de la observación no sabremos dónde debemos poner la atención, por lo tanto, como primer paso se aconseja que se investigue lo que ocurre y por qué ocurre, sin olvidarnos de que para llevar a cabo una OP, es clave hacer de nuestros informantes, nuestros colaboradores y esencial establecer relaciones para poder entrar en el campo de observación.

Como en cualquier investigación, la ética es algo que se debe perseguir, lo que implica que si vamos a utilizar esta herramienta, para ser éticos en el desarrollo de nuestro trabajo, debemos de informar cuál es el propósito de la investigación, mantener el anonimato de los participantes y desarrollar relaciones cercanas con los mismos.

Finalmente, y no menos importante es saber cómo recogemos todos los datos y dónde los vamos registrando. Las notas de campo son un el elemento clave de la OP, pues las observaciones tal y como comenta la autora no son datos a no ser que sean registrados en notas de campo y para realizar las mismas, resulta muy útil llevar un diario.

A mi modo de ver, la OP es una herramienta de una gran utilidad sobre todo para aquellos estudios en los que es difícil acceder a la información. Por otro lado, a pesar del trabajo que puede suponer llevar a cabo un trabajo de este tipo y la dificultad que encuentro para no volverte nativo, no sesgar resultados y ser objetivo, considero que puede ser un complemento perfecto para dar más validez a herramientas cualitativas como la encuesta, ya que gracias a la OP podremos conocer su lenguaje nativo, sus actividades, sus culturas etc., consiguiendo una mejor aproximación a la hora de elaborar las preguntas del cuestionario.

 

Referencias

Kawulich, B.B. (2005). La observación participante como método de recolección de datos. Forum: Qualitative Social Research, 6(2), 1-32

Rodríguez, I. R. (2012). ¿Cómo afrontar el trabajo fin de grado? Un problema o una oportunidad para culminar con el desarrollo de las competencias. Revista Complutense de Educación22(2), 179-193.

 

[1] EMIC, es el punto de vista de los actores nativos, es decir de las personas observadas, mientras que ETIC, sería el punto de vista del investigador.

 

Entrada publicada el 10/04/2019

Editor: Universidad Isabel I

Burgos, España

ISSN: 2659-398

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