
Alumnos de la Universidad Isabel I con otros participantes en Łódź, Polonia.
22 de septiembre de 2026. La internacionalización constituye una herramienta fundamental para preparar al alumnado ante un mercado laboral cada vez más internacional, digital e interconectado. En este contexto, los programas intensivos combinados Erasmus+ BIP (Blended Intensive Programmes) ofrecen una experiencia que integra formación virtual y una movilidad presencial de corta duración en otro país europeo.
Durante el curso 2025-2026, estudiantes de la Universidad Isabel I participaron en varios programas BIP desarrollados en Italia y Polonia. Estas iniciativas les permitieron compartir conocimientos con alumnos y profesores de distintas universidades europeas, trabajar en equipos internacionales y abordar cuestiones relacionadas con la digitalización, la educación, la sostenibilidad y el liderazgo responsable.
Junto con los contenidos académicos, las experiencias recogidas en cada experiencia internacional reflejan el valor de la convivencia multicultural, el crecimiento personal y el contacto con otras formas de entender la educación, la empresa, el derecho y la tecnología.
Milán: tecnología, inteligencia artificial y derecho digital
Milán acogió el Erasmus+ BIP Digital Challenges between Public and Private Powers, organizado por la Universidad Telemática Pegaso. El programa reunió a estudiantes de diferentes disciplinas para analizar los problemas jurídicos y tecnológicos derivados de la digitalización.
Entre los participantes se encontraba Manuel del Campo Abril, estudiante de primer curso del Grado en Ingeniería Informática. Aunque inicialmente pensó que podría sentirse “fuera de lugar” en un programa con una presencia destacada del ámbito jurídico, pronto comprobó que su perfil tecnológico también resultaba necesario para enriquecer el debate.
“El programa me ayudó a entender que toda tecnología debe ir acompañada de unas reglas y unos límites. La inteligencia artificial puede ser una herramienta muy útil para ahorrar tiempo y ser más productivos, pero siempre tiene que existir supervisión humana”, explica.
Manuel destaca el análisis de casos relacionados con la Ley de Servicios Digitales de la Unión Europea, que le permitió conocer cómo se aplican las normas tecnológicas a situaciones actuales.
“Fue interesante ver cómo se están regulando cuestiones que hace unos años ni siquiera existían. Me llevo una visión mucho más global sobre hacia dónde debe avanzar la tecnología y qué límites debemos tener en cuenta”, argumenta tras la experiencia.

Equipo de trabajo con alumnas de la Universidad Isabel I.
También participó Laura Crespo Casillas, estudiante del Grado en Derecho, quien pone el acento en la dimensión humana de la experiencia y en la oportunidad de conocer a estudiantes de otros países.
Uno de sus principales retos fue desenvolverse en inglés dentro de un entorno internacional. “Entendía perfectamente las clases y las actividades, pero hablar en público me costaba más. Aun así, recomendaría la experiencia al cien por cien”, señala.
Desde el punto de vista académico, Laura considera necesario que el derecho continúe evolucionando para responder a los problemas digitales que se plantean hoy en día. “Necesitamos más formación y más legislación. La tecnología avanza muchísimo más rápido que las normas”, subraya tras su experiencia internacional.
Paula Rivero Fuertes, estudiante del Máster Universitario en Ejercicio de la Abogacía y la Procura, destaca el análisis jurídico de la inteligencia artificial y de las decisiones algorítmicas. “Me di cuenta de la importancia de entender cómo la inteligencia artificial afecta a las administraciones públicas, al ámbito laboral y a las plataformas digitales. Compartir experiencias con estudiantes de otros países también te permite comprobar que muchos de estos desafíos son globales”, declara al hablar del programa europeo.
La movilidad reforzó su interés por el Derecho de la Unión Europea. “Abordar los problemas desde una perspectiva internacional es fundamental. Muchas veces pensamos que determinadas decisiones son exclusivamente nacionales cuando, en realidad, vienen marcadas por políticas europeas”, concreta.
Lublin: nuevas metodologías educativas y aprendizaje compartido
La ciudad polaca de Lublin acogió el Erasmus+ BIP Roots and Wings: Guiding Little Explorers, organizado por la Lubelska Akademia WSEI y centrado en las metodologías educativas alternativas, la creatividad y el desarrollo integral durante la infancia.
Ángela Graña Bouzamayor, estudiante del Máster Universitario en Psicopedagogía, recuerda especialmente las visitas a distintos centros educativos y el descubrimiento de metodologías basadas en la observación, la exploración y la autonomía infantil. “Una de las escuelas que más me llamó la atención tenía salas multisensoriales, espacios oscuros, luces y grupos muy reducidos. Trabajaban muchísimo la creatividad y la exploración”, recuerda de su estancia.

Grupo de trabajo en el programa BIP en Lublín (Polonia), con alumnos de la Universidad Isabel I.
Ángela considera que algunos de estos planteamientos podrían trasladarse al contexto español, aunque advierte de la necesidad de contar con grupos más reducidos y mayores recursos. “Compartíamos una idea bastante parecida de cómo sería el aula perfecta: pocos alumnos, más atención personalizada y menos presencia de tecnología en las primeras etapas educativas”, sintetiza.
La estudiante también valora el intercambio cultural entre participantes europeos. “Aprendimos muchísimo unos de otros. Cada cultura tiene una manera diferente de entender la creatividad, la educación o la forma de expresarse”, destaca.
Para Berta Arellano Gimeno, estudiante del Grado en Pedagogía, el programa permitió comparar diferentes modelos educativos europeos. Residente en Noruega, pudo aportar además su conocimiento de otros contextos académicos y profesionales. “Fue muy interesante conocer otras maneras de trabajar y de entender la educación. Había participantes de muchos países y comparábamos constantemente sistemas educativos, metodologías y formas de enseñar”, subraya.
Berta, que ha participado en otros intercambios Erasmus tanto como alumna como desde su experiencia profesional, destaca la amplitud de perspectivas que proporcionan estas iniciativas. “He podido vivirlo como alumna y también acompañando a estudiantes en otros intercambios. En ambos casos, es una experiencia enormemente enriquecedora”, apunta.

Berta en uno de los talleres.
Łódź: liderazgo sostenible y conciencia social
Otro de los programas se desarrolló en Łódź, Polonia, bajo el título Ecoaware Leaders: Sustainable and Socially Conscious Management in Europe. La actividad estuvo centrada en la sostenibilidad, la responsabilidad social y el liderazgo ético.
Julia Pineda Corrales, estudiante del Máster Universitario en Formación del Profesorado de Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato, Formación Profesional y Enseñanza de Idiomas, en la especialidad de Economía y Administración de Empresas, no había vivido anteriormente una experiencia internacional de este tipo. “Me daba un poco de miedo porque nunca había salido fuera sola, pero ha sido increíble. Ahora se lo recomiendo a todo el mundo”, reconoce.
Durante el programa, los participantes trabajaron cuestiones relacionadas con la sostenibilidad, la accesibilidad y el impacto social de las empresas mediante talleres y dinámicas colaborativas. “Una de las actividades más impactantes fue ponernos en la piel de personas con movilidad reducida utilizando sillas de ruedas en distintos espacios. Ahí te das cuenta de que todavía queda muchísimo por hacer en materia de accesibilidad”, asegura tras vivir la experiencia.
Julia también destaca el crecimiento personal que supone salir de la zona de confort. “En una universidad online muchas veces pensamos que no vamos a tener este tipo de experiencias internacionales y, en realidad, también podemos acceder a ellas”, sostiene.
Julián Vesga Calderón, estudiante del Grado en Administración y Dirección de Empresas, pone el foco en la dimensión internacional del liderazgo sostenible y en la posibilidad de conocer cómo responden otros países europeos a los desafíos medioambientales. “Lo más interesante fue ver qué medidas están adoptando otros países y cuáles están funcionando. Eso te permite traer ideas y pensar cómo podrían aplicarse aquí”, asegura.

Dos alumnos de la Universidad Isabel I en uno de los talleres.
Julián valora especialmente las dinámicas cooperativas y el ambiente generado entre los participantes. “Los talleres estaban pensados para romper el hielo y fomentar la colaboración. Terminas trabajando con personas de distintas edades, culturas y formas de pensar, y eso es muy enriquecedor”, añade.
A su juicio, estas experiencias permiten adquirir habilidades difíciles de desarrollar únicamente mediante la actividad académica habitual. “Practicas inglés, aprendes a trabajar en equipo, mejoras la comunicación y adquieres una visión mucho más abierta del mundo”, defiende el alumno de la Isabel I.
Aprender más allá del aula
Los Erasmus+ BIP permiten al alumnado de la Universidad Isabel I compaginar su formación online con una movilidad internacional de corta duración. Su formato facilita la participación de estudiantes con distintas circunstancias personales, académicas y profesionales.
Las experiencias de Milán, Lublin y Łódź muestran diferentes formas de aprender fuera del aula: desde el análisis de la inteligencia artificial y la regulación digital hasta el conocimiento de metodologías educativas innovadoras o la reflexión sobre la sostenibilidad y la responsabilidad social.
Además de ampliar los conocimientos académicos, estas movilidades ayudan a mejorar la comunicación en otros idiomas, trabajar con personas de diferentes procedencias, desarrollar habilidades interculturales y afrontar nuevos retos con mayor autonomía.
Los programas Erasmus+ BIP demuestran así que la formación online es compatible con la movilidad, el intercambio universitario y el aprendizaje internacional. Una oportunidad para conocer otras realidades y regresar con una visión más amplia de la profesión y de las posibilidades de futuro.