Andrés Seoane Fuente Departamento de Comunicación
Lun, 08/01/2018 - 13:04

Óscar Casado

En esta ocasión conocemos en profundidad a Óscar Casado, uno de los profesores candidatos a Mejor Docente de España en los Premios Educa Abanca. La entrega de premios se realizará en febrero en la ciduad de A Coruña.

Profesor por vocación y apasionado de la innovación nos cuenta qué supone en su carrera este reconocimento a su desempeño docente.

1.     ¿Qué se siente al ser nominado como mejor docente de España?

Para mí estar nominado junto a docentes de la talla de los finalistas es un verdadero orgullo; un premio en sí mismo. Poder compartir experiencias con esos grandes profesionales supone una gran oportunidad de seguir aprendiendo. Al fin y al cabo, debemos predicar con el ejemplo y si a nuestros alumnos les decimos que se aprende mejor en compañía, nosotros mismos debemos aplicárnoslo a nuestra vida profesional.

Al mismo tiempo el hecho de estar nominado supone una verdadera satisfacción personal por la forma en que se ha producido. En mi caso esto es fruto de una iniciativa impulsada por los familiares de mis alumnos y al menos para mí esto es algo clave: por muy innovadores y entusiastas que seamos los docentes, no podemos pretender ir a ningún lado si no es en compañía de las familias de nuestros alumnos. Éstas suponen un apoyo esencial al proceso educativo y comprobar no solo que han estado ahí, sino que además, se han entregado al 100% y han querido reconocer tu trabajo de una forma tan bonita, es un logro personal que no voy a olvidar fácilmente.

2.      ¿Habría sido imposible llegar a este reconocimiento a tu trabajo si no fueras maestro por vocación?

Tengo una opinión particular acerca de la importancia de la vocación. En mi caso ésta apareció bastante tarde y solo fue a partir de entrar en contacto con profesionales de este ámbito cuando realmente me di cuenta de las posibilidades que ofrecía.

Creo que la vocación no es tan importante como descubrir cuanto antes aquello con lo que realmente eres feliz y dónde te sientes realizado (esta idea va muy en la línea de lo que Robinson y Aronica llamaron en su día encontrar el “elemento”).

Yo tuve la suerte de encontrarlo en la etapa de la universidad y por eso actualmente disfruto en clase con mis alumnos. Hay docentes que desde muy pequeños tienen claro a lo que quieren dedicarse, pero grandes genios como Gaugin, Van Gogh, Wagner o Darwin no siempre quisieron hacer lo que posteriormente les catapultaría a la fama.

Creo que la clave de cualquier éxito está en la dedicación y la entrega con la que se realiza el trabajo y no tanto con tener o no tener vocación para hacerlo.

3.     Te has formado online en la Universidad Isabel I, en la que también has trabajado después como docente. ¿Consideras que la formación online juega un papel esencial hoy en día? ¿Crees que los alumnos que estudien a través de internet aumentarán en los próximos años?

No es que lo crea yo, es que actualmente es un hecho contrastable que cada curso hay más alumnos que optan por las enseñanzas online. Creo que esto tiene que ver con los cambios en el modelo empresarial que está experimentando la sociedad. Cada vez se requiere una mayor formación y el hecho de acceder al mercado laboral impide en muchos casos seguir una formación presencial al uso.

Mi experiencia como docente en este tipo de formación me ha permitido comprobar que la exigencia y los niveles de calidad son equivalentes a cualquier otro tipo de formación, por lo que estoy convencido de que en los próximos años las enseñanzas online todavía se irán posicionando en un lugar aún más relevante.

4.     ¿Cómo concibes la innovación educativa?

El concepto de “innovación educativa” genera mucha controversia. A veces da la impresión de que para ser innovador es necesario renegar de todo lo que “huela a antiguo” y comenzar de cero. En el ámbito educativo esto vendría a significar rechazar modelos tan interesantes como los de Montessori, Giner de los Ríos o Freinet, por citar algunos referentes.

Sin embargo, yo creo que la innovación educativa no tiene que ser un carnaval de novedades sin sentido ni trasfondo, como a veces nos intentan imponer las modas. Creo que tiene más que ver con un proceso reflexivo de mejora, que debe hundir sus raíces en los modelos contrastados y a partir de ellos, buscar alternativas para generar resultados más eficientes y eficaces. Hay que aprender a valorar lo que tenemos y construir a partir de ello.

5.     ¿Y en qué medida te ayuda a innovar ser maestro en un colegio rural agrupado?

Las peculiaridades de los CRA (grupos multiedad, contextos desfavorecidos y a veces abandonados, etc.) exigen que el docente tenga que estar constantemente buscando alternativas a los modelos tradicionales de enseñanza.

Garantizar la atención individualizada o el respeto a los distintos ritmos de trabajo deben ser siempre una prioridad, pero si en un aula normalizada esto ya es un gran desafío, en este tipo de centros aún lo es más. Ante este panorama la innovación debe ser entendida como una competencia profesional más que el docente debe poner en funcionamiento día a día.

6.     Dos de los términos que empleas habitualmente son “autorregulación” y “autonomía”. ¿Cómo se dota de autonomía a los alumnos y qué beneficios tiene para su proceso de aprendizaje?

Para que los alumnos se conviertan en personas que puedan poner en práctica de manera efectiva su derecho a ejercer una ciudadanía activa, es preciso hacer algo con ellos en la escuela. Los estudios demuestran que no basta con transmitir conocimientos, sino que se requieren competencias para aprovechar los aprendizajes y tomar decisiones inteligentes y para esto hace falta autonomía.

Existen muchas formas de hacer autónomos a los alumnos pero yo utilizo un sistema que se basa en la autorregulación del aprendizaje y que combina aspectos y técnicas de métodos tan dispares como los de Montessori, Freinet o Dewey entre otros.

La clave principal reside en dar libertad a los alumnos para que organicen su trabajo personal. Esto implica decidir el orden, el momento, la actividad e incluso el lugar dónde quieren realizarla (lo cual determina que son los propios alumnos quienes decidan si desean llevar deberes para casa o no). Este sistema, cuidadosamente diseñado, permite ir realizando un seguimiento individualizado de cada alumno, al mismo tiempo que le proporciona la libertad que necesita para gestionar el proceso de aprendizaje según sus necesidades.   

Las consecuencias de aplicar enfoques de este estilo están relacionadas con el incremento de la motivación y la implicación hacia la realización de las tareas escolares. Los alumnos se muestran más contentos, pero también más autónomos como así lo corroboran sus propias familias, que son quienes más de cerca observan los cambios que se producen.

7.     Has desarrollado proyectos en áreas tan importantes como el acoso escolar, la concienciación en el Día de la Mujer o la iniciativa “Maestros con los niños de Siria”. ¿Cómo han respondido tus alumnos? ¿Qué les aporta participar en la sensibilización ante estas problemáticas?

Integrados en el sistema mencionado anteriormente, a lo largo del curso me gusta plantear proyectos a los alumnos. A veces tienen que ver con una efeméride, otras con un suceso de actualidad y otras veces algún tema particular que me interese trabajar.

Los alumnos se muestran encantados cuando son conscientes de la trascendencia de sus trabajos. Ahora está muy de moda el concepto de “empoderamiento” y creo en líneas generales los docentes deberíamos empoderar a nuestros alumnos haciendo las cosas así: sin parafernalias ni grandes actuaciones. Simplemente mostrándoles que lo que hacemos en clase es relevante para ellos y para el futuro de la sociedad. 

Este tipo de planteamientos y proyectos les hacen implicarse más en su trabajo y además, mejoran su capacidad para analizar críticamente la realidad.

8.     ¿Qué proyectos tienes en mente de cara al futuro?

A nivel profesional ahora mismo acabo de terminar con mis alumnos un proyecto muy interesante sobre el peligro de los incendios. Han estado investigando y recabando información para elaborar un mural y posteriormente ser los guías de una exposición que hemos montado en el colegio gracias a la colaboración del Centro para la Defensa contra el Fuego de León, que nos ha cedido los materiales. Luego hemos elaborado una campaña de concienciación en redes editando un vídeo en el que los protagonistas son los alumnos:

 

Y a nivel personal, actualmente estoy terminando mi tesis doctoral (que defenderé a lo largo de este 2018). Trata de demostrar la necesidad de emplear metodologías de transición entre los modelos tradicionales y las metodologías activas. Para ello, he definido muy detalladamente mi propuesta de trabajo, a la que he llamado “Modelo integral de transición activa hacia la autonomía” (MITAA) para posteriormente analizar los resultados que genera su puesta en práctica.

9.     ¿Qué cambios consideras necesarios e imprescindibles para que la educación no pierda el tren de la transformación digital?

Creo que es necesario equipar las aulas digitalmente para que puedan adaptarse a las necesidades del siglo XXI. Y a partir de ahí, realizar una formación exhaustiva del profesorado para que se comience a implantar una verdadera cultura digital, que en mi opinión debe ir más allá de utilizar un recurso TIC puntualmente para realizar una actividad. Esta cultura digital debe cambiar el paradigma actual, integrando las TIC en el día a día como un contexto natural de aprendizaje, más que como un recurso material.

Tenemos el ejemplo en la propia sociedad y en la forma en la que la generalización del uso de teléfonos móviles ha cambiado las relaciones, los entornos de trabajo, etc.

Óscar Casado

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