David Mota Zurdo Coordinador del Grado en Historia, Geografía e Historia del Arte
Vie, 04/12/2020 - 00:00

Rafael Moreno Aranzadi, alias Pichichi

Rafael Moreno Aranzadi, alias Pichichi

Serie: 'Haciendo Historia (XXXII)'


Hasta hace relativamente poco tiempo se pensaba que el primer club en colocar un ramo de flores en el busto del futbolista Rafael Moreno Aranzadi Pichichi, con la finalidad de rendirle homenaje, había sido el equipo húngaro MTK de Budapest, que lo hizo en enero de 1927. También se pensaba que había sido este gesto el que había iniciado la tradición de que todo conjunto futbolístico que visita por primera vez el estadio bilbaíno de San Mamés “debe” colocar un ramo para rendir tributo al mítico delantero. Así se creía hasta ahora.

Lo cierto es que esta atribución al club centroeuropeo precisa ser contextualizada porque hay documentación que acredita que este no fue el primero en rendir homenaje de este modo al astro futbolístico. A la luz de los resultados de diferentes trabajos, desde 2018 varios investigadores hemos cuestionado abiertamente que el equipo húngaro fuera el pionero de la citada iniciativa, pues se ha demostrado que ese mérito corresponde al modesto club riojano Haro Sport Club.

Imagen de Rafael Moreno Aranzadi, alias Pichichi

En 2013, el investigador riojano Fernando de la Fuente ya barruntó que había indicios de que posiblemente el homenaje a Pichichi se hubiera producido antes de 1927: una tesis que corroboró José Ignacio Corcuera, especialista en Historia del fútbol. Si bien, pese a estos indicios y pruebas, tanto en la página web del Athletic Club como en las de sus peñas y aficionados, sigue reproduciéndose erróneamente que los futbolistas magiares fueron los responsables de este sentido homenaje.

Por este motivo, conviene incidir en las investigaciones desarrolladas, ya publicadas o en vías de hacerlo próximamente, para que esta incorrección quede aclarada. Guste o no, fue Haro Sport Club el responsable de esta iniciativa, un equipo quizá con menos glamour que los centroeuropeos, pero más cercano a la realidad del astro futbolístico, cuya vinculación con la ciudad riojana de Haro fue notable.

Un mito futbolista en una pequeña ciudad riojana

Desde su fundación en marzo de 1921, Haro Sport Club disputó diferentes partidos contra el Athletic Club de Bilbao, siendo Pichichi la estrella invitada. De hecho, tras disputar su último partido oficial contra el West Ham inglés en mayo de 1921, el ariete vizcaíno siempre se mostró dispuesto a jugar al fútbol en el municipio riojano donde se había asentado tras su retirada. Así, jugó varios encuentros alineándose con sus excompañeros del Athletic. Uno de ellos fue el 29 de junio de 1921, festividad de San Pedro en la citada localidad riojana: aquel día se vistió de corto contra el Haro Sport y contribuyó a una abultada derrota por 8 a 1 (La Rioja, 02/07/1921).

En septiembre de ese mismo año, también en Haro, Pichichi formó con sus compañeros del Athletic ante el Erandio en un partido accidentado que ganaron por 2 a 0, ambos tantos de la estrella bilbaína (La Rioja, 11/09/1921, p. 4). Y, al día siguiente, formando de nuevo junto a sus antiguos colegas de equipo, se enfrentó al Haro Sport Club venciendo por 3 a 0. Aquel fue su último partido y su definitiva contienda futbolística: unos meses más tarde, concretamente el 1 de marzo de 1922, fallecería en Bilbao como consecuencia de fiebres tifoideas.

La noticia de su defunción fue un duro varapalo. Sin embargo, su desaparición no supuso el final de los partidos entre Haro Sport Club y Athletic Club: la afinidad entre el equipo vasco y el club riojano fue tan buena que, en los años posteriores, hubo diferentes amistosos que se jugaron tanto en San Mamés como en el campo de Haro. Asimismo, otra prueba de esta buena relación fueron los altos en el camino que siempre que pudo hizo el club vasco en la ciudad riojana cuando se desplazó en tren para disputar los encuentros del campeonato de liga. Unas paradas que respondieron al «afecto que aquí [Haro] se guarda por los aficionados locales a los futbolistas bilbaínos» (La Rioja, 16/05/1923).

texto de haro

 

El homenaje a Pichichi

La muerte de Pichichi trajo consigo varios homenajes. Tras su funeral, hubo muchos reconocimientos, muestras de respeto y necrológicas muy emotivas en la prensa. Unos días después de su fallecimiento, la directiva de Haro Sport Club envió un telegrama de condolencia tanto a su viuda como a la directiva del Athletic. Y las autoridades eclesiales de la ciudad riojana oficiaron una misa en su honor. Tiempo después, Ricardo Irezabal, presidente del Athletic Club, encargó un busto de bronce al escultor bilbaíno Quintín de Torre con el que rendirle tributo y lo colocó en la grada de la Misericordia del estadio de San Mamés en diciembre de 1926.

Pero de todas estas muestras de respeto una de ellas ha pasado desapercibida, irónicamente, para una sociedad deportiva como el Athletic Club de Bilbao, que tantas veces ha recurrido a la hemeroteca para rememorar efemérides de distinta índole. Y es que parece haber olvidado que, en marzo de 1924, justo dos años después del fallecimiento de Pichichi, Athletic Club y Haro Sport se enfrentaron en un partido amistoso «en la catedral del deporte futbolístico, vulgo San Mamés». Aquel partido no lo jugaron los titulares de la primera plantilla del conjunto bilbaíno, que días antes habían disputado la jornada del campeonato de liga. Sin embargo, los menos habituales del conjunto vasco se hicieron con la victoria por 6 tantos a 0 (La Rioja, 26/02/1924; La Rioja, 02/03/1924).

Con todo, lo importante de aquel encuentro no sucedió durante el tiempo reglamentario, sino antes del partido: la afición bilbaína recibió a los riojanos en la estación de ferrocarril a altas horas de la madrugada con «cartelones con cariñosos saludos»; y los harenses llevaron «un hermoso ramo de flores, que colocaron en el retrato del inolvidable Rafael Moreno [el busto no se colocaría hasta 1926]» (El Liberal, 04/03/1924; La Rioja, 05/03/1924).

imagen del pichichi de la liga

Haro Sport Club: precursor de la puesta de flores a Pichichi

En conclusión, el origen de la tradicional puesta de flores al busto de Pichichi debe situarse en 1924, concretamente en el gesto del equipo riojano al retrato del genio bilbaíno. Por tanto, el club húngaro no fue el primer equipo de fútbol en realizar esta ofrenda al delantero vasco, sino el modesto conjunto riojano. Si bien, el MTK de Budapest ha jugado un papel muy significativo en la continuidad de esta tradición: al fin y al cabo, fue el primer club extranjero en rendir homenaje al astro futbolístico vasco.    

El equipo del pichichi

Editor: 04/12/2020 Universidad Isabel I

Burgos, España

ISSN: 2659-398X

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