Benito Pérez González Director del Grado en ADE de la Universidad Isabel I
Mié, 29/05/2019 - 10:22

Homo economicus

Decíamos en la primer parte de este artículo –puedes leerla en este enlace– que las críticas a la teoría de la utilidad esperada provinieron básicamente de los científicos cognitivos que estudiaban la toma de decisiones apoyándose en el desarrollo de las ciencias del comportamiento humano.

La segunda entrega explicaba que el modelo del agente racional era el punto inicial y principal fuente de hipótesis nula de las investigaciones en economía conductual –puedes leerla en este enlace-.

Concluíamos ese artículo explicando que las dos ideas centrales que condicionan el trabajo de los economistas conductuales son (Kahneman, 2003):

  • La mayor parte de los juicios y de las elecciones se realizan de manera intuitiva y no responden siempre a las reglas del cálculo de probabilidades.
  • Las reglas que gobiernan la intuición son generalmente similares a las de la percepción. Por ello el tratamiento de las reglas de las elecciones y los juicios intuitivos se basa ampliamente en el uso de analogías visuales.

De esas dos ideas centrales surgieron tres líneas de investigación que permitieron que Kahneman obtuviese el premio Nobel de Economía de 2002, siendo la primera vez que un psicólogo obtenía tal galardón:

  1. Heurísticas y sesgos -Heuristics and biases- (Kahneman & Frederick, 2002; Kahneman, Slovic, & Tversky, 1982).
  2. Teoría Prospectiva –Prospect Theory- (Kahneman & Tversky, 1979).
  3. Efecto Marco –Framing Effect- (Amos Tversky & Kahneman, 1981, 1986; A. Tversky & Redelmeier, 1992).

Heurísticas y sesgos

El hombre utiliza básicamente dos sistemas para tomar decisiones y resolver problemas:

  • el sistema 1, también llamado intuitivo o automático: se trata de un sistema de toma de decisiones por intuición, en el cual se realizan operaciones de modo rápido y asociativo, llamadas heurísticas.
  • el sistema 2, analítico o reflexivo: se trata de un sistema en el que se toma decisiones con operaciones lentas, premeditadas y con reglas precisas.

La ingente cantidad de decisiones que toma el hombre de manera cotidiana obligan a utilizar preferentemente el sistema 1, es decir a la utilización de heurísticas, que según Kahneman y otros economistas conductuales llevan generalmente al error  (Kahneman & Frederick, 2002; Kahneman et al., 1982).

Las heurísticas más habituales son las siguientes (Kahneman, 2003):

Heurística de la disponibilidad: consiste en tomar decisiones recurriendo a los argumentos que más rápidamente acuden a nuestra mente, algo que confirma la importancia de la publicidad a la hora de influir en la toma de decisiones cuando estás eligiendo un producto.

Heurística del anclaje: utilizada cuando tomamos una decisión teniendo en cuenta algo que nos viene dado o sugerido –una especie de ancla que nos induce a tomar decisiones en un sentido concreto-.

Heurística de la representatividad: consiste en tomar decisiones en función de estereotipos en lugar de utilizar el cálculo de probabilidad.

En contraposición a la teoría de que las heurísticas conducen generalmente al error, algunos científicos del comportamiento creen que el uso de heurísticas nos lleva generalmente al acierto, gracias a la capacidad evolucionada de nuestro cerebro  (Gigerenzer & Wofgang, 2011).

Teoría prospectiva

La teoría prospectiva se basa en la asimetría que existe en la valoración de las pérdidas y de las ganancias, ya que damos más valor a las pérdidas que a las ganancias –nos apena más perder 100 de lo que nos alegra ganar la misma cantidad-. El motivo de esta aversión a la pérdida (Kahneman & Tversky, 1979) es el llamado efecto dotación, por el cual tendemos a dar un valor por encima de lo razonable a las cosas que nos pertenecen.

El efecto dotación explica estrategias como el “pruébelo y si no está satisfecho le devolvemos su dinero”, también la proliferación de las tiendas propias de marca o el interés de muchos buenos comerciantes en que toquemos y nos probemos los productos.

Otra consecuencia del efecto dotación es el llamado de los gastos irrecuperables (Schwartz, 2004; Thaler, 1985) que consiste en que cuanto más hayamos pagado por algo, más tiempo permanecerá en nuestro armario, aunque no lo utilicemos e incluso nos sea inservible. El tiempo lo irá amortizando y sólo cuando nuestra contabilidad mental lo valore en cero nos desprenderemos de ello.

Efecto marco

La manera que tenemos de formular y enunciar puede determinar la visión que tenemos sobre ello (Amos Tversky y & Kahneman, 1981, 1986; A. Tversky & Redelmeier, 1992). Para explicar el efecto marco los economistas conductuales utilizan a menudo analogías visuales, por considerar que éstas se resolvían por los mismos mecanismos que otras decisiones.

El dilema para algunos economistas se encuentra entre la necesidad de dejar libertad al hombre en su toma de decisiones –algo que encuentran deseable- y la necesidad de hacer buenas formulaciones para inducir a la toma de decisiones correctas y deseables. Thaler y Sunstein (2003) abogan por el liberalismo paternalista –Libertarian Paternalism-, un concepto que hace referencia a la toma de decisiones en libertad pero con enmarcados en los que sea más fácil tomar la decisión más favorable.

 

Referencias:

Gigerenzer, G., & Wofgang, G. (2011). Heuristic Decision Making. Annual Review of Psychology, 62, 451-482.

Kahneman, D. (2003). Maps of Bounded Rationality: Psychology for Behavioral Economics. American Economic review, 93(5), 1449-1475.

Kahneman, D. (2011). Thinking, fast and slow. London: Allen Lane.

Kahneman, D., & Frederick, S. (2002). Representativeness Revisited: Attribute Substitution in Intuitive Judgment. In T. Gilovich, D. Griffin & D. Kahneman (Eds.), Heuristics and biases: The psychology of intuitive thought (pp. 49-81). New York: Cambridge University Press.

Kahneman, D., Slovic, P., & Tversky, A. (Eds.). (1982). Judgment under uncertainty: Heuristics and biases. New York: Cambridge University Press.

Kahneman, D., & Tversky, A. (1979). Prospect Theory: An Analysis of Decisions Under Risk. Econometrica, 47(2), 263-291.

Schwartz, B. (2004). The Tyranny of Choice. Scientific American Mind, 1(December), 71-75.

Thaler, R. H. (1985). "Mental Accounting and Consumer Choice". Marketing Science, 4(3), 199-214.

Thaler, R. H., & Sunstein, C. R. (2003). Libertarian Paternalism. American Economic Review, 93(2), 175-179.

Tversky, A., & Kahneman, D. (1981). The Framing of Desisions and the Psychology of Choice. Science, 211(4481), 453-458.

Tversky, A., & Kahneman, D. (1986). Rational Choice and the Framing of Decisions. Journal of Business, 59(4), 251-278.

Tversky, A., & Redelmeier, D. A. (1992). On the Framing of Multiple Prospects. Psychological Science, 3(3), 191-193.

 

Entrada publicada el 29/05/2019

Editor: Universidad Isabel I

Burgos, España

ISSN: 2659-398

Comentarios

Muy buenas a tod@s,
Gracias, Benito, por compartir con nosotros esta nueva entrada en el blog UI1, En este caso analizando la racionalidad en la teoría económica, teniendo como referente las dos entradas anteriores.
Yo me quedo con esta parte final, pues considero que resume un poco la idea esencial: "El dilema para algunos economistas se encuentra entre la necesidad de dejar libertad al hombre en su toma de decisiones ........ y la necesidad de hacer buenas formulaciones para inducir a la toma de decisiones correctas y deseables...".
Un saludo!

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